Los vecinos de Villa La Ribera volvieron a levantar la voz por las demoras en la obra del desvío para tránsito pesado sobre la Ruta Provincial 91. A través de una nueva presentación ante la Defensoría del Pueblo de Santa Fe, exigen respuestas oficiales sobre el estado de los trabajos y alertan que la situación en la localidad “es cada vez más caótica”.

El abogado Fernando Dimase, representante de un grupo de vecinos, explicó en diálogo con IRÉ que el reclamo comenzó hace años y que, pese a los anuncios y avances parciales, el problema continúa afectando la vida cotidiana de quienes viven en la zona.

“La obra se licitó, se adjudicó y comenzó meses después. En el pliego había un plazo de 14 meses y ya llevamos 29 meses. Hay una demora importante y los problemas siguen siendo los mismos”, sostuvo Dimase con IRÉ.

El letrado recordó que el primer reclamo formal fue presentado en 2021 y que, en 2022, la Defensoría del Pueblo acompañó el pedido e incluso exhortó al Gobierno provincial y al Ministerio de Economía a avanzar con las obras y garantizar el presupuesto necesario.

Sin embargo, los vecinos aseguran que la situación lejos está de mejorar. El constante paso de camiones rumbo a los puertos de Timbúes sigue generando embotellamientos, ruidos permanentes y complicaciones para circular dentro de la localidad.

“El calvario que viven los vecinos es permanente. Soportan un tránsito incesable de camiones, el ruido, las bocinas y ahora además hay problemas con el transporte público”, afirmó.

Según detalló, en varias ocasiones los colectivos directamente no ingresan a Villa La Ribera debido al colapso vehicular y a las complicaciones derivadas de las obras que actualmente se realizan sobre la Ruta Nacional 11.

El “embudo” que complica toda la región

Dimase describió como un verdadero “embudo” a la zona donde confluyen la Ruta 91, la Ruta 11, la autopista Rosario-Santa Fe y el tránsito que llega desde la Ruta 34 rumbo a las terminales portuarias.

“Todos los camiones terminan bajando para el lado de Timbúes y ahí se produce un caos”, resumió.

El reclamo también apunta a la falta de información oficial sobre las demoras. Según explicó el abogado, trascendió que apareció un nuevo obstáculo en la obra: líneas de alta tensión ubicadas a la altura del Puente Giardino, cerca del cruce con Ruta 11.

“Queremos precisiones porque no sabemos si esa obra complementaria comenzó, en qué estado está o cuánto puede demorar”, indicó.

De acuerdo a lo que pudieron averiguar los vecinos, la alternativa más viable sería realizar un soterramiento de los cables, aunque hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales.

“El progreso llega, pero la gente sigue padeciendo”

Dimase reconoció que en la región existen inversiones millonarias vinculadas al crecimiento portuario y logístico, pero advirtió que la infraestructura vial no acompaña el ritmo de ese desarrollo.

“Los inversionistas van en Fórmula 1 y lo nuestro va a pie”, graficó.

Además, remarcó que este año ya circularon más de 850 mil camiones por el cordón industrial, una cifra que supera ampliamente la del año pasado y que profundiza los problemas de tránsito en localidades como Villa La Ribera.

“Hay progreso económico, pero también hay gente que soporta todos los perjuicios de ese crecimiento. La calidad de vida se deteriora y las soluciones llegan demasiado lento”, concluyó.

A través de la presentación ante la Defensoría del Pueblo, los vecinos esperan obtener información concreta sobre el avance real de la obra y que, al menos en lo inmediato, se garantice un mejor funcionamiento del transporte público para quienes viven en la localidad.