Hace más de tres semanas, vecinos de Villa La Ribera atraviesan una situación crítica por la falta de servicio de colectivos, una problemática que impacta de lleno en la vida cotidiana y genera creciente malestar en la comunidad. Según relataron, la empresa Rosario Bus dejó de ingresar al barrio de manera regular debido a las obras sobre la Ruta 11 y la gran afluencia de camiones, lo que derivó en desvíos y una fuerte reducción en la frecuencia.

De acuerdo a los testimonios, los servicios son interrumpidos durante gran parte del día. “A partir de las 07:30 u 08:00 de la mañana ya no tenemos más colectivos hasta la noche, con suerte”, explicaron. La situación se repite a diario y obliga a muchos vecinos a perder jornadas laborales, reprogramar turnos médicos e incluso afrontar gastos elevados en remises para poder movilizarse.

Desde la empresa informaron que, debido a los trabajos actuales en la traza nacional a la altura de Timbúes, los recorridos son desviados por la localidad de Aldao en ambos sentidos hasta que se normalice el tránsito. Sin embargo, los usuarios cuestionan la medida y aseguran que existen tramos donde la circulación es posible, por lo que consideran que el servicio podría extenderse al menos hasta La Ribera o puntos cercanos.

Reclamos sin respuesta y soluciones insuficientes

Los vecinos también señalaron que actualmente se implementa un sistema de transbordos en sectores como La Paloma o el cruce de las rutas 10 y 11, pero remarcan que no alcanza para cubrir la demanda. “Nos dejan en puntos alejados cuando podrían avanzar unos kilómetros más, donde la ruta está despejada”, indicaron.

Además, advirtieron sobre situaciones de riesgo, especialmente para estudiantes que deben caminar por la banquina ante la falta de transporte. “Hay chicos que vienen de la escuela caminando por la orilla de la ruta, con todo el peligro que eso implica”, remarcaron.

Si bien realizaron gestiones ante autoridades locales y provinciales, incluyendo contactos con el área de transporte, aseguran que aún no obtuvieron respuestas concretas. “Nos dicen que lo están viendo, pero mientras tanto seguimos igual. Los bolsillos ya no dan más”, expresaron.

Un servicio esencial para la vida diaria

Para los habitantes de La Ribera, el servicio de Rosario Bus resulta clave, ya que si bien hay circulación de Tata Rápido y Galvense, las mayor cantidad de conexiones son de la empresa de colectivos amarillos. La falta de circulación no solo complica la movilidad, sino que recalcan altera profundamente la organización diaria de las familias.

“Es un servicio esencial para nosotros. No pedimos algo extraordinario, solo poder movernos con normalidad”, concluyeron, en un pedido urgente para que las autoridades intervengan y garanticen una solución.