La historia de Tomi volvió a conmover a toda la región. El pequeño de Timbúes, que padece parálisis cerebral y logró viajar a México gracias a una enorme movida solidaria, deberá regresar en enero de 2027 para realizar la segunda etapa del tratamiento que mejoró notablemente su calidad de vida.
Su mamá, Antonela Falcon, contó emocionada los avances que tuvo su hijo después del primer tratamiento y ahora la familia enfrenta un nuevo desafío: Reunir más de 50 mil dólares antes de diciembre para poder concretar el viaje.
Un tratamiento que trajo avances sorprendentes
Tomi tiene hoy 4 años. Su diagnóstico de parálisis cerebral llegó pocas semanas después de nacer, tras complicaciones durante el parto que le provocaron asfixia y convulsiones.
Después de años de terapias y tratamientos, la familia encontró una esperanza en el Cytotron, un tratamiento realizado en México que apunta a generar nuevas conexiones neuronales. Gracias a la solidaridad de cientos de personas, Tomi pudo viajar y realizar la primera etapa.
Y los cambios comenzaron a aparecer rápidamente.
Según relató su mamá, Tomi hoy puede sentarse solo, intentar agarrar su mamadera, llevar comida a la boca y hasta dar sus primeros pasos tomado de la mano. Además, logró avances en la comunicación y en la interacción cotidiana con su familia.
“Verlo caminar aunque sea de la mano es un sueño”, expresó Antonela entre lágrimas. “Hace cosas que antes eran imposibles y cada día nos sorprende más”.
La segunda etapa ya tiene fecha
Los médicos que siguieron el caso de Tomi en México confirmaron que deberá regresar para una segunda etapa del tratamiento, considerada una de las más importantes dentro del proceso.
La fecha ya está confirmada: El turno será el 3 de enero de 2027, aunque el tratamiento deberá estar pago un mes antes, es decir, el 3 de diciembre de este año.
El costo vuelve a ser enorme para la familia. Solo el tratamiento cuesta alrededor de 37 mil dólares, a lo que deben sumarse los pasajes para Tomi, sus padres y su hermanito, además del hospedaje y los gastos de estadía.
“Se nos hace muy difícil, pero no imposible”, aseguró Antonela. “El primer viaje también parecía imposible y gracias a la gente pudimos lograrlo”.
Una nueva campaña solidaria
Mientras esperan poder reunir el dinero, la familia ya comenzó nuevas campañas solidarias. Antonela contó que vende rosquitas y prepara distintas actividades para juntar fondos, además de pedir difusión para que la historia de Tomi llegue cada vez a más personas.
“Queremos verlo mejor. Tenemos esperanza de que pueda seguir avanzando y mejorar todavía más su calidad de vida”, expresó.
En las próximas semanas habrá distintas movidas solidarias y también se difundirá nuevamente el alias para quienes quieran colaborar con la causa.
La historia de Tomi ya emocionó a miles de personas y ahora la región vuelve a unirse con un nuevo objetivo: ayudarlo a regresar a México para seguir luchando por sus sueños.

