La investigación por los recientes operativos antidroga en Santa Fe sumó un dato clave: la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó que la avioneta narco secuestrada en Villa Eloísa estaba vinculada a la estructura criminal liderada por Brian Walter Bilbao, detenido el año pasado con casi una tonelada de cocaína.

La revelación surgió luego del avance de la causa por el avión clandestino hallado días atrás en Vera, donde fuerzas federales secuestraron más de 440 kilos de cocaína. Para los investigadores, ambos procedimientos formarían parte de una misma organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes mediante vuelos ilegales y pistas rurales clandestinas.

En un video difundido oficialmente, Monteoliva aseguró que la banda “creyó que podía seguir utilizando pistas clandestinas”, pero destacó que una investigación de Gendarmería Nacional Argentina permitió detectar la aeronave en Villa Eloísa con más de 320 kilos de cocaína.

Según detalló la funcionaria, cuando los gendarmes irrumpieron en el lugar los delincuentes intentaron escapar, abrieron fuego y embistieron a uno de los efectivos. Durante el operativo secuestraron la droga, la avioneta, armas y tecnología satelital. Además, fueron detenidos dos pilotos bolivianos y se realizaron seis allanamientos.

La Justicia federal sostiene que la estructura ligada a Bilbao mantenía una logística aérea activa en distintas localidades santafesinas. Las investigaciones ya habían detectado hangares y movimientos sospechosos en zonas de Carrizales y Oliveros, donde presuntamente operaban aeronaves utilizadas para el ingreso de cocaína desde Bolivia.

El nombre de Bilbao volvió a cobrar fuerza tras el operativo realizado en noviembre del año pasado en Exaltación de la Cruz, cuando fue detenido con casi una tonelada de cocaína en uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico en la región. Desde entonces, los investigadores avanzaron sobre distintas ramificaciones de la banda y sus conexiones internacionales.

Ahora, con los procedimientos de Vera y Villa Eloísa, la hipótesis de los fiscales apunta a que la organización seguía funcionando a través de células operativas distribuidas en distintos puntos del territorio santafesino, utilizando campos rurales y pistas clandestinas para el aterrizaje de avionetas cargadas con droga.