En un lapso de apenas ocho días, fuerzas federales realizaron una serie de procedimientos en distintos puntos de la provincia de Santa Fe que terminaron con el secuestro de más de 800 kilos de cocaína, en el marco de investigaciones vinculadas a vuelos clandestinos provenientes del exterior.
El episodio más reciente tuvo lugar en la zona rural de Villa Eloísa, en el sur provincial, donde personal de la Gendarmería Nacional Argentina detectó el aterrizaje de una avioneta en un camino de tierra. Allí se incautó un cargamento superior a los 300 kilos de cocaína y se desató una persecución que finalizó con un gendarme herido tras ser embestido por los sospechosos. Dos hombres de origen boliviano fueron detenidos.
Este hecho se sumó a otro procedimiento ocurrido días antes en Vera, donde se habían encontrado 442 kilos de la misma sustancia en un operativo derivado de tareas de seguimiento aéreo. Ambos casos forman parte de una investigación más amplia impulsada por la PROCUNAR, que viene monitoreando rutas de ingreso de droga mediante aeronaves no registradas.
Las pesquisas apuntan a estructuras del narcotráfico con logística aérea, que operarían con conexiones internacionales y utilizarían pistas clandestinas en zonas rurales santafesinas para el ingreso de cargamentos. Según los investigadores, el patrón repetido en tan corto período encendió alertas por la intensidad de los movimientos detectados en el espacio aéreo provincial.

