La reciente detención de ocho personas en el norte santafesino, acusadas de participar en una operación de contrabando de 442 kilos de cocaína transportados en un avión clandestino, volvió a poner en escena a la organización narco vinculada a Brian Walter Bilbao, el rosarino señalado por la Justicia federal como uno de los principales operadores del tráfico de cocaína en la región.

La investigación apunta a que el operativo frustrado en Vera sería una ramificación activa de la estructura criminal que había comenzado a ser investigada años atrás y que ya tenía conexiones directas con localidades del sur santafesino como Carrizales y Oliveros, donde Bilbao llegó a montar hangares y desarrollar movimientos aéreos bajo sospecha.

El operativo en Vera y la caída de una célula operativa

El procedimiento fue realizado por la Policía Federal en una pista clandestina ubicada en el establecimiento rural “Don Julio”, en la zona de La Sarnosa, departamento Vera. Allí aterrizó un avión Cessna 210 proveniente de Bolivia con 340 ladrillos de cocaína a bordo.

Según expusieron los fiscales de la Procunar durante la audiencia realizada en los Tribunales federales de Rosario, el cargamento iba a ser distribuido en camionetas y camiones hacia Rosario y Buenos Aires. Entre los detenidos aparece Alexis Espinosa, empleado de una firma agropecuaria de Bombal, sindicado como uno de los responsables de acondicionar el campo para convertirlo en pista clandestina.

La Justicia sostiene que los acusados integraban una “célula operativa” de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes y vinculada a la estructura liderada por Brian Bilbao.

Los vínculos de Bilbao con la región

El nombre de Brian Bilbao no es nuevo para la región. El presunto narcotraficante rosarino ya había quedado bajo la lupa de la Justicia federal por sus movimientos en distintas localidades santafesinas, entre ellas Carrizales y Oliveros, donde se detectaron hangares y operaciones aéreas sospechosas que formaban parte de las investigaciones sobre vuelos clandestinos y logística narco.

Bilbao fue detenido en noviembre del año pasado en Exaltación de la Cruz con casi una tonelada de cocaína, en un golpe considerado histórico por las fuerzas federales. Desde entonces, los investigadores avanzaron sobre distintas conexiones territoriales y operativas de la banda, muchas de ellas relacionadas con pistas rurales, aeronaves y distribución de droga a gran escala.

La conexión boliviana y el nexo narco internacional

Uno de los datos más relevantes de la causa es el vínculo entre Alexis Espinosa y José Pedro Rojas Velasco, alias “Pepa”, un piloto boliviano señalado como pieza clave del tráfico de cocaína entre Bolivia y Argentina y relacionado con el cartel liderado por Sebastián Marset.

Para los investigadores, Rojas Velasco habría coordinado múltiples “bombardeos” aéreos de droga en territorio argentino. Las comunicaciones detectadas entre él y Espinosa fortalecieron la hipótesis de que la organización seguía activa y operando mediante rutas aéreas clandestinas.

La causa ahora busca determinar el alcance real de esta red y si existen más conexiones en localidades santafesinas donde la banda ya había desarrollado infraestructura logística años atrás.