La detención se concretó este miércoles en la ciudad de Funes, en el marco de un operativo de Gendarmería Nacional que puso fin a la búsqueda de los hermanos oriundos de Roldán. Ambos eran considerados fugitivos desde que lograron eludir varios procedimientos federales vinculados a una causa por narcotráfico de alto impacto en la región. Sobre ellos pesaba un pedido de captura internacional emitido por la Justicia Federal.

La investigación se había acelerado tras el aterrizaje de una aeronave Cessna 210 en un campo de Villa Eloísa, utilizado como pista clandestina. En ese operativo se incautaron 321 kilos de cocaína distribuidos en ladrillos con la insignia de los New York Yankees. En paralelo, personas que colaboraban en tierra escaparon tras atropellar a un efectivo de Gendarmería, quien sufrió lesiones de gravedad, mientras que las camionetas utilizadas para el traslado fueron incendiadas para borrar rastros.

Previo a las detenciones, la fuerza federal había realizado al menos seis allanamientos sin resultados positivos en Roldán y Melincué, lo que reforzó la hipótesis de que los sospechosos se mantenían ocultos y con apoyo logístico. La causa los ubica como presuntos líderes de una estructura dedicada al ingreso de droga desde Bolivia, combinando rutas aéreas y terrestres para el traslado de los cargamentos.

El expediente también los relaciona con otro episodio ocurrido en noviembre de 2025 en Arequito, donde un avión con unos 60 kilos de cocaína se precipitó tras enganchar un alambrado perimetral. Aunque en un principio se había vinculado el hecho a otra organización criminal, las pruebas posteriores apuntaron a la red de los hermanos Borras. Además, se constató que Santiago Borras ya contaba con antecedentes por narcotráfico desde 2014 y que había quebrantado una prisión domiciliaria de cuatro años que cumplía en Roldán al momento de su fuga.