La presencia masiva de camiones en las rutas hacia el Cordón Industrial y el acceso portuario se convirtió en uno de los principales desafíos de la región. En ese marco, la decisión de la comuna de Serodino de viajar a Totoras para conocer cómo funciona allí una playa de camiones no es un gesto aislado, sino una señal de que se empieza a pensar una alternativa local a un problema estructural que atraviesa a varios pueblos y ciudades de la zona.
La playa de camiones es mucho más que un estacionamiento: Representa un intento por ordenar el tránsito pesado que circula hacia los puertos del Gran Rosario y que hoy presiona las rutas provinciales y nacionales, genera desgaste de la infraestructura vial y complica la convivencia con los vecinos.
“En Totoras se está llevando adelante una playa de camiones, que es algo que nosotros en Serodino tenemos pendiente, así que vamos a charlar un poco”, señaló la presidenta comunal Marilina Ascani, subrayando el interés por aprender de experiencias ya implementadas.
“En Totoras se está llevando adelante una playa de camiones, que es algo que nosotros en Serodino tenemos pendiente, así que vamos a charlar un poco”
La relevancia de este tema se enmarca en un contexto regional de transformaciones y obras viales estratégicas. Por ejemplo, el Desvío Giardino, un corredor clave para el tránsito pesado hacia Timbúes, viene avanzando con la construcción de un puente de 140 metros sobre el río Carcarañá y la pavimentación de varios kilómetros, con el objetivo de descomprimir el vínculo entre la Ruta 91, la Autopista Rosario–Santa Fe y los puertos de la región. Esta obra, que se prevé finalizar alrededor de 2026, busca mejorar la fluidez del tránsito y reducir los embotellamientos en los accesos portuarios.
En ese mismo sentido, Timbúes anunció una inversión cercana a los 700 millones de pesos para la reparación integral de la Ruta Nacional 11 hasta el ingreso portuario de calle Mangoré, uno de los corredores más castigados por el intenso tránsito de camiones.
La obra, ya adjudicada a la empresa Obring S.A., contempla una reconstrucción profunda del pavimento desde el puente sobre el río Carcarañá, con bacheo estructural, mejora de la carpeta de rodamiento, reacondicionamiento de banquinas, trabajos de drenaje y nueva señalización, buscando dejar atrás los arreglos provisorios y dar una solución duradera a un tramo clave para la logística regional.
En otros frentes, también se discute la creación de ingresos alternativos para camiones que conecten directamente la Ruta 91 con las terminales portuarias, incluyendo la construcción de puentes y nuevos tramos que permitan desviar el transporte pesado de las rutas que atraviesan zonas urbanas.
Estas obras reflejan una transformación en marcha: La región no sólo mira cómo ordenar los camiones, sino cómo reconfigurar toda la red de circulación para integrar mejor la producción agroexportadora con los puertos, sin saturar las rutas y con menor impacto en la vida cotidiana de localidades intermedias como Serodino, Pueblo Andino, Oliveros, Villa La Ribera o Totoras.
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