Timbúes volvió a ubicarse en el centro de la escena exportadora con un hecho que marca un antes y un después para el agro argentino. Desde una de sus terminales portuarias se puso en marcha el primer envío de maíz con destino a China, un mercado que durante más de una década permaneció prácticamente cerrado para este producto.
La operación, a cargo de COFCO International, contempla la carga de unas 34 mil toneladas en el buque MV Rooster. Se trata de un movimiento clave que no solo simboliza la apertura comercial, sino que también proyecta nuevas oportunidades para toda la cadena productiva.
Durante años, las diferencias en normativas y controles sanitarios habían impedido el ingreso del maíz argentino al mercado chino. La reciente habilitación destrabó ese escenario, permitiendo que el país vuelva a posicionarse como proveedor en uno de los destinos más demandantes del mundo.
En este contexto, el rol de Timbúes resulta estratégico. Su infraestructura, integrada al complejo portuario del Gran Rosario, permite una conexión directa entre las zonas productivas y los mercados internacionales. Este primer embarque podría ser apenas el inicio de una dinámica comercial más sostenida hacia Asia.
Además del impacto económico, el hecho refuerza la importancia de la región como motor logístico y generador de divisas, en un año donde las exportaciones resultan determinantes para la recuperación económica.

