Una violenta pelea entre adolescentes en la plaza Maldonado de Timbúes terminó con una joven de 15 años golpeada y con lesiones en el rostro, la cabeza y las manos. El conflicto se habría originado días antes por un cruce entre menores dentro de la escuela y escaló el sábado por la tarde en el espacio público.
Según la denuncia de la familia de la víctima, durante la pelea intervinieron cuatro adultos y dos menores vinculados a la otra chica, y la agresión continuó incluso cuando la adolescente ya estaba en el suelo. El hecho generó preocupación en el entorno de la joven, que dejó de asistir a clases por miedo, mientras se aguarda el avance de la investigación y buscan seguridad institucional.
Una familia de Timbúes denunció que una adolescente de 15 años fue brutalmente agredida el sábado por la tarde en la plaza de barrio Maldonado y terminó con múltiples golpes en distintas partes del cuerpo. La joven debió recibir atención médica y se realizó una denuncia policial por lo ocurrido.
El conflicto se habría originado días antes en la escuela, cuando una de las hermanas tuvo un cruce con otra estudiante en el baño. Más tarde, la hermana mayor de la chica le envió un mensaje a la otra menor para preguntarle por lo sucedido.
El sábado por la tarde ambas fueron a la plaza, ubicada sobre calle Almafuerte, entre Gobernador Carlos Silvestre Begnis y Estanislao Del Campo. Allí comenzó un cruce que derivó en una pelea entre las adolescentes. En ese momento, familiares de la otra menor habrían intervenido: su madre, una tía, un tío y el abuelo, quienes se sumaron a la agresión junto con una prima y la propia adolescente, según la denuncia realizada por la familia de la víctima.
La joven de 15 años terminó en el suelo recibiendo patadas y tirones de pelo. De acuerdo al relato de sus allegados, fue arrastrada y golpeada en distintas partes del cuerpo, e incluso le pisaron las manos mientras estaba en el piso. Cuando logró volver a su casa tenía la nariz y la boca sangrando, el rostro inflamado y heridas en manos, rodillas y codos. Ese mismo día fue trasladada a un centro de salud donde recibió atención médica.
Un vecino presenció la agresión e incluso llamó a la policía, aunque decidió no intervenir por temor a represalias. Los presuntos agresores viven a pocas cuadras de la vivienda de la víctima y, tras realizar la denuncia, habría habido amenazas y burlas, lo que aumentó el temor en el entorno de la joven. Por ese motivo se comenzó a buscar medidas de protección.
Mientras tanto, la adolescente no está asistiendo a la escuela por miedo a volver a cruzarse con quienes participaron del ataque. El objetivo ahora es que el caso avance y se investigue lo ocurrido.

