Un policía de la provincia de Santa Fe fue condenado por sustraer y vender las cuatro cubiertas de un patrullero con el objetivo de saldar una deuda personal, en un hecho que generó fuerte repercusión por tratarse de un agente de seguridad.

El caso ocurrió en la ciudad de San Justo, donde el subinspector, de 40 años, retiró las ruedas de un móvil policial que se encontraba estacionado dentro de la dependencia de la comisaría 1° de la Unidad Regional XVI.

La condena fue dictada en el marco de un juicio abreviado realizado en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. El efectivo recibió tres años de prisión de ejecución condicional, además de la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos y una multa de 90 mil pesos, el monto máximo previsto para este tipo de delitos.

Durante el proceso judicial, el acusado reconoció su responsabilidad, lo que permitió acelerar la resolución del caso. Desde el Ministerio Público de la Acusación remarcaron la rapidez con la que se logró la condena, ya que el hecho había ocurrido apenas semanas antes.

Si bien el episodio tuvo lugar fuera de la región, el caso abre nuevamente el debate sobre el control interno en las fuerzas de seguridad y el impacto que estos hechos generan en la confianza pública, especialmente cuando involucran a quienes tienen la función de proteger bienes y personas.