Las vías del ferrocarril que cruzan la Ruta Nacional 11 en Oliveros volvieron a quedar en el centro de las preocupaciones de vecinos y autoridades locales luego de una serie de inconvenientes registrados durante los últimos días.

Según pudo saber IRÉ, durante la semana se produjeron distintas situaciones que generaron alarma entre quienes transitan habitualmente por el sector. Entre ellas, se reportaron barreras que permanecieron bajas durante varias horas en la madrugada, una situación que incluso quedó registrada en videos difundidos por vecinos. También se denunciaron momentos en los que las barreras permanecieron levantadas mientras pasaba una formación ferroviaria, además del deterioro constante de la calzada, donde los pozos volvieron a hacerse enormes y deben ser reparados periódicamente por la Comuna.

En este contexto, la problemática vuelve a poner sobre la mesa un reclamo formal realizado hace exactamente un año por la Comuna de Oliveros y el área de Defensa Civil ante Belgrano Cargas.

La documentación a la que tuvo acceso IRÉ muestra que el 12 de junio de 2025 las autoridades locales enviaron una nota solicitando medidas para mejorar la seguridad en el paso a nivel de la localidad.

En el escrito se pedía la colocación de avisadores acústicos que alertaran sobre la proximidad de los trenes, luces de advertencia visibles en ambos sentidos de circulación, señalización vial más clara, revisión del funcionamiento de los sistemas existentes, mejor iluminación y un relevamiento general de las condiciones de seguridad del cruce.

Desde la Comuna argumentaban que los pedidos surgían a partir de reclamos constantes de vecinos y de la necesidad de prevenir accidentes en una zona estratégica para el tránsito local y regional.

La respuesta de Belgrano Cargas

Tres meses después, el 15 de septiembre de 2025, llegó la respuesta oficial de Trenes Argentinos Cargas.

En la nota enviada a Oliveros, la empresa explicó que gran parte de las tareas vinculadas a la señalización vial, mantenimiento de cartelería, visibilidad e inspección de los pasos a nivel corresponden a la administración comunal, basándose en puntos de la normativa nacional vigente.

Además, señaló que las normas ferroviarias no contemplan la instalación independiente de señales acústicas o luminosas, sino únicamente cuando forman parte de sistemas automáticos de barreras. En ese sentido, indicaron que la eventual adquisición e instalación de esos equipos debería ser afrontada por la Comuna, con supervisión ferroviaria.

Respecto a la iluminación, la empresa sostuvo que la normativa vigente no exige ese tipo de infraestructura en los pasos a nivel, aunque aclaró que no tendría objeciones si el gobierno local decidiera realizarla por su cuenta.

La respuesta también indicaba que no existían semáforos ferroviarios en el lugar —que los hay— y solicitaba precisiones sobre ese punto mencionado en el reclamo original.

Un detalle significativo es que la base de paso es la Ruta Nacional 11, pero desde el organismo consideran que toda la responsabilidad le correspondería a la administración local.

Una problemática que sigue vigente

A un año de aquella gestión formal, los problemas denunciados por los vecinos continúan generando preocupación.

Las fallas reportadas esta semana, sumadas al estado de la calzada en la zona de las vías, volvieron a instalar el debate sobre las condiciones de seguridad en uno de los cruces más importantes entre Vialidad y Villa La Ribera, por donde circulan diariamente vecinos, transportistas y vehículos que utilizan la ruta troncal.

La documentación demuestra que el reclamo existió, que hubo pedidos concretos para mejorar la seguridad y también una respuesta oficial. Sin embargo, los inconvenientes siguen apareciendo y alimentan la preocupación de quienes utilizan el paso a nivel todos los días.

El puente que podría cambiar definitivamente la situación

Mientras persisten los problemas en el cruce ferroviario, existe una obra que aparece como la solución de fondo para el sector.

Se trata del futuro puente previsto dentro de la segunda etapa del proyecto Timbúes 2, una intervención estratégica que dará continuidad al esquema logístico vinculado al acceso a los puertos del Cordón Industrial.

La obra está directamente relacionada con el Desvío Giardino, el nuevo corredor ferroviario y vial destinado a ordenar el tránsito de cargas hacia las terminales portuarias. El puente proyectado cruzará la Ruta Nacional 11 y permitirá conectar la circulación hacia los puertos de Timbúes mejorando la continuidad del tránsito.

La iniciativa tampoco es nueva. El puente ya había sido reclamado y anunciado durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando avanzaban las obras ferroviarias vinculadas al sector. A su vez, esos trabajos tenían origen en proyectos impulsados años antes, durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

Aunque todavía resta avanzar en las próximas etapas de ejecución, la obra es observada por autoridades y vecinos como una solución estructural capaz de reducir los conflictos que hoy se registran.

Mientras tanto, las barreras que fallan, los pozos que vuelven a aparecer y los reclamos que se repiten mantienen vigente una problemática que, al menos en Oliveros, lleva años y varias promesas esperando una solución definitiva.