Oliveros llevó adelante una jornada especial este miércoles con la plantación de olivos en el predio donde avanza la construcción de la nueva escuela en Villa Elena. Fue una actividad que reunió a vecinos y vecinas de la comunidad con el objetivo de acompañar simbólicamente una de las obras más emblemáticas. “Mientras construimos la nueva escuela, también sembramos identidad y futuro. Los olivos de hoy serán sombra, historia y orgullo para las próximas generaciones de Oliveros”, confió Calori en IRÉ.
En total, se colocaron ocho olivos en el espacio de la futura institución educativa y otros ocho ejemplares sobre el boulevard del barrio Villa Elena. El foco principal estuvo puesto en comenzar a darle identidad y vida a un lugar que ya es considerado distintivo para la localidad, ya que es la administración local la que lleva adelante el desafío enorme de la construcción del edificio escolar, que se llamará Pilar Franetovich.
La convocatoria se realizó en el marco de una propuesta de forestación, fue abierta y con especial invitación al grupo de Vecinos por el Ambiente, buscando generar sentido de pertenencia alrededor de la nueva escuela incluso antes de su inauguración.
El presidente comunal de Oliveros, Martín Calori, expresó: “Mientras construimos la nueva escuela, también sembramos identidad y futuro. Los olivos de hoy serán sombra, historia y orgullo para las próximas generaciones de Oliveros”.
“Mientras construimos la nueva escuela, también sembramos identidad y futuro. Los olivos de hoy serán sombra, historia y orgullo para las próximas generaciones de Oliveros”
La elección del olivo no fue casual. Se trata de uno de los árboles con mayor carga simbólica en la historia de la humanidad y su significado atraviesa culturas, civilizaciones y religiones desde hace miles de años.
El olivo y su significado en distintas civilizaciones y religiones
En la civilización egipcia, el olivo estaba asociado a la diosa Isis, considerada la encargada de transmitir a los hombres el cultivo del árbol y el proceso para extraer el aceite. Los egipcios incluso colocaban ramas de olivo en los sarcófagos de los difuntos como símbolo trascendental de vida y espiritualidad.
En la antigua Grecia, ocupó un lugar central en el origen mítico de Atenas. Según la leyenda, Atenea y Poseidón disputaban el dominio de la ciudad y los dioses decidieron otorgarla a quien ofreciera el mejor regalo. Mientras Poseidón creó un caballo golpeando la roca con su tridente, Atenea hizo brotar un olivo lleno de frutos. Ese árbol simbolizó sabiduría, prosperidad y victoria, y terminó dándole nombre a la ciudad de Atenas. A partir de ese mito, las coronas de ramas de olivo comenzaron a entregarse a los vencedores de los Juegos Olímpicos.
En el cristianismo, aparece reiteradamente en la Biblia y quedó ligado universalmente a la paz. Jesús solía reunirse y orar junto a sus discípulos en el Monte de los Olivos, mientras que el relato de Noé y la paloma que regresó con una rama de olivo tras el diluvio convirtió a este árbol en un símbolo de reconciliación y esperanza.
Dentro de la religión judía, el aceite de oliva representa la bendición divina y tiene un rol central en ceremonias religiosas y rituales sagrados. Los antiguos hebreos utilizaban aceite de oliva para ungir sacerdotes y alimentar los tradicionales candelabros de siete brazos conocidos como Menorah.
Para la religión musulmana, el olivo y su aceite simbolizan la luz de Dios que guía a la humanidad. Además, tras la expansión musulmana en Al-Andalus, se impulsaron importantes avances agrícolas vinculados al cultivo del olivo y la producción de aceite.
Un árbol asociado a la paz, la resistencia y la vida
Más allá de su presencia en distintas culturas, el olivo también posee una enorme carga simbólica relacionada con valores positivos.
La longevidad es una de sus características más destacadas. Algunos olivos pueden vivir más de 2.000 años y resistir condiciones extremas como sequías, nevadas o altas temperaturas, por lo que también representan fortaleza y permanencia.
El árbol también está asociado a la sanación, ya que históricamente tanto el fruto como el aceite de oliva fueron utilizados con fines medicinales, cosméticos y terapéuticos en distintas civilizaciones.
Otro de sus significados más universales es el de la paz y la reconciliación. La tradicional paloma con una rama de olivo continúa siendo uno de los símbolos más reconocidos del mundo y aparece incluso en emblemas internacionales como el de la Organización de las Naciones Unidas.
Además, en distintas culturas el olivo fue relacionado con la fertilidad y la victoria. En la antigua Grecia se creía que las mujeres que deseaban tener hijos debían dormir bajo la sombra de los olivos, mientras que las coronas de ramas de este árbol eran entregadas a campeones y vencedores.
Con esta iniciativa, Oliveros no solo avanza en una obra educativa histórica para la localidad, sino que también apuesta a construir símbolos que fortalezcan la identidad colectiva, el sentido de comunidad y la conexión entre las futuras generaciones y uno de los espacios más importantes para el pueblo.
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