El oficialismo en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina pidió sesionar este miércoles a las 15 con el objetivo de avanzar en la aprobación definitiva de la reforma de la Ley de Glaciares, un proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado y que genera fuerte debate político y ambiental.
La solicitud fue impulsada por legisladores de La Libertad Avanza junto a bloques aliados, y presentada ante el presidente de la Cámara baja, Martín Menem. El movimiento se da en la previa de una reunión clave de la Comisión de Recursos Naturales, donde el oficialismo buscará dictamen para llevar el tema rápidamente al recinto.
Cambios clave en la normativa
El proyecto propone modificar el alcance de las áreas protegidas, introduciendo una diferenciación entre “ambiente periglaciar” y “geoformas periglaciares”. A partir de esta redefinición, la inclusión de estos territorios dentro de las zonas protegidas dependerá de evaluaciones técnicas de cada jurisdicción.
Esto implicaría un cambio central: mientras los glaciares seguirán bajo protección absoluta, algunas áreas periglaciares podrían habilitarse para actividades económicas —como la minería o los hidrocarburos— siempre que no sean consideradas estratégicas desde el punto de vista hídrico.
Además, el texto mantiene el funcionamiento del Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, aunque otorga un rol más relevante a la Secretaría de Energía en la definición y control de las áreas alcanzadas.
Apoyo oficial y cuestionamientos
Desde el oficialismo sostienen que la reforma apunta a dar mayor previsibilidad jurídica y a compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo productivo en zonas cordilleranas. En ese marco, también responde a reclamos de provincias que buscan flexibilizar restricciones para atraer inversiones.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta críticas de sectores científicos, ambientales y políticos. Durante el debate en comisión, especialistas advirtieron que los cambios podrían debilitar la protección de reservas clave de agua dulce y dejar zonas con hielo fuera del resguardo legal.
Polémica en el proceso
El tratamiento del proyecto también estuvo rodeado de controversias por la dinámica de las audiencias públicas. Diversos expositores cuestionaron la limitación en la cantidad de oradores y denunciaron irregularidades en el proceso de participación.
Mientras el oficialismo intenta avanzar con rapidez para convertir la reforma en ley, la discusión promete seguir generando tensiones tanto dentro del Congreso como en distintos sectores de la sociedad.
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