Una historia que conmovió a toda la comunidad de Díaz comenzó a viralizarse en las últimas horas. Su protagonista es Benja, un niño de 8 años que decidió transformar la tristeza por el robo de su bicicleta.

Luego de que le sustrajeran su rodado, el pequeño grabó un video sumándose a un popular reto viral. Con una sonrisa y mucho humor, hizo un pedido muy especial: recuperar la bicicleta que lo acompañaba en cada una de sus aventuras.

Pero para Benja no se trata solamente de una bicicleta. Es el medio que utiliza cada mañana para ir a la escuela, la compañera de los encuentros con amigos y la que lo acompaña en los recorridos por las calles del pueblo.

Según pudo confirmar IRE con fuentes oficiales, el robo fue denunciado durante la jornada de ayer. De acuerdo a la presentación realizada por su padre, cerca de las 21 horas salió de la vivienda para guardar la bicicleta de Benja y descubrió que ya no estaba donde habitualmente la dejaba.

El rodado sustraído es una bicicleta marca Fire Bird, color roja, rodado 26, tipo mountain bike, con horquilla negra y una calcomanía blanca con la inscripción “Turbo”. Además, posee una pata de apoyo dañada que podría ayudar a identificarla.

La bicicleta que Benja busca recuperar

Tras advertir la faltante, consultó con su hijo, quien le indicó que la había dejado a un costado de la vivienda. Luego recorrió las inmediaciones y dialogó con vecinos de la zona, aunque nadie pudo aportar datos sobre su paradero.

Según consta en la denuncia, la vivienda no cuenta con tejido ni tapial perimetral y la bicicleta no tenía ningún tipo de medida de seguridad al momento del robo. Además, el denunciante aseguró desconocer si hubo testigos y manifestó no sospechar de ninguna persona en particular.

“Si querés venir, vení y devolvela”, expresa en una de las partes del video. Lejos de buscar culpables, el niño sorprendió con un mensaje lleno de empatía. Incluso aclaró que no hace falta señalar a nadie ni decir quién se la llevó.

“Si querés venir, vení y devolvela”.

En uno de los momentos más emotivos, propuso una alternativa sencilla para quien tenga el rodado: dejarlo en el parque o en la escuela si no se anima a devolverlo personalmente. Su único deseo es volver a tener la bicicleta que tanto significa para él.

Mientras la búsqueda continúa, el mensaje de Benja ya logró algo importante: movilizar a vecinos y generar una cadena de solidaridad con la esperanza de que la compañera de todas sus aventuras vuelva pronto a casa.