La ciudad de San Lorenzo se prepara para convertirse en un polo estratégico de la energía renovable con el desarrollo del proyecto Santa Fe Bio, que transformará las históricas instalaciones de la exrefinería de YPF en la primera biorrefinería de combustible sustentable para aviación (SAF) de América Latina. La iniciativa demandará una inversión estimada en 400 millones de dólares y prevé iniciar su producción a mediados de 2027.

El emprendimiento se levantará sobre un predio de 67 hectáreas que permanecía inactivo desde 2018, luego de la crisis y paralización de la antigua refinería vinculada a Petrobras, Oil Combustibles e YPF. Ahora, el lugar será reconvertido en una moderna planta industrial con tecnología italiana destinada a producir combustibles de origen biológico para la aviación internacional.

Un proyecto en dos etapas

La primera etapa, actualmente en marcha, contempla la recuperación integral del predio y el montaje de una planta de pretratamiento de materias primas, con una inversión inicial de 70 millones de dólares. Además, se instalará equipamiento de alta tecnología importado desde Italia, que estaría operativo hacia el último trimestre de 2027.

La segunda fase incluirá la construcción de la biorrefinería modular y una planta de tratamiento de hidrógeno, utilizando tecnología internacional de Honeywell para la producción de combustibles renovables de última generación.

Combustible sustentable para exportación

La planta elaborará principalmente SAF (Sustainable Aviation Fuel), el combustible sostenible para aviación que actualmente tiene una demanda creciente en mercados como Estados Unidos y Europa debido a las exigencias ambientales internacionales.

También producirá HVO, un gasoil biológico con propiedades similares al combustible fósil tradicional.

Para su elaboración se utilizarán materias primas completamente renovables y de origen regional, entre ellas aceites vegetales, residuos de la industria aceitera y grasas animales provenientes del cordón frigorífico santafesino.

Según las proyecciones, la producción alcanzará 1,5 millones de barriles anuales, equivalentes a unas 220 mil toneladas, con un potencial exportador cercano a los 600 millones de dólares por año gracias a la conexión logística con la Hidrovía Paraná-Paraguay y el puerto de San Lorenzo.

Raimundo destacó el impacto industrial y tecnológico

El intendente de San Lorenzo, Leonardo Raimundo, celebró el avance del proyecto y remarcó la importancia de recuperar un predio histórico para la industria local.

“Estas instalaciones tan emblemáticas para la industria de la ciudad de San Lorenzo y toda la Argentina se van a transformar en una modernísima planta para el procesamiento de combustibles de origen biológico para la aviación”, expresó.

Además, destacó que el combustible será exportado a través del puerto local utilizando el ducto que conecta la destilería con el puerto de YPF, lo que permitirá posicionar a la región dentro de un mercado internacional en plena expansión.