Antes de convertirse en una de las caras más reconocidas de la televisión argentina, Mirtha Legrand supo brillar en el cine. En aquellos años en los que la pantalla grande concentraba la atención del público, su figura se consolidó como una de las más populares, ligada a un estilo elegante y a una presencia que rápidamente la distinguió dentro de la industria.

Con el crecimiento de la televisión y los cambios en el consumo cultural, su carrera tomó un nuevo rumbo. Legrand decidió apostar por ese medio y ponerse al frente de un programa propio. Así nacieron sus clásicos almuerzos, un formato que con el tiempo se transformó en parte del paisaje cotidiano de la televisión argentina.

Desde esa mesa no solo entrevistó a figuras del espectáculo y la política, sino que también se convirtió en una anfitriona que marcó agenda durante décadas. Su estilo frontal, combinado con una impronta formal que nunca abandonó, logró mantenerse vigente mientras los medios y las audiencias cambiaban.

Este nuevo cumpleaños la encuentra celebrando junto a su entorno más cercano. El festejo se realizará en la casa de su hija, Marcela Tinayre, en el barrio porteño de Barrio Parque, y contará con la presencia de invitados del mundo del espectáculo como Susana Giménez, Adrián Suar y Pablo Codevila.

A sus 99 años, la conductora sigue siendo un símbolo de la televisión nacional. Su recorrido, que comenzó en el cine y encontró en la televisión un espacio de permanencia, la convirtió en una figura que forma parte de la historia cultural del país.