La crisis en Medio Oriente alcanzó este martes uno de sus puntos más críticos desde el inicio del conflicto, con un nuevo y contundente mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. A pocas horas de que expire el ultimátum a Irán, el mandatario advirtió que “esta noche morirá toda una civilización”, en una declaración que encendió las alarmas a nivel global.

“Esta noche morirá toda una civilización”

A través de su red Truth Social, Trump reafirmó su postura de máxima presión sobre Teherán, aunque dejó una mínima puerta abierta a una salida negociada. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, expresó, al tiempo que deslizó la posibilidad de un acuerdo de último momento que cambie el rumbo de los acontecimientos.

Mientras tanto, desde Irán la respuesta no tardó en llegar. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier ataque estadounidense será respondido “más allá de la región”, lo que amplía el riesgo de una escalada de alcance internacional. En paralelo, el país persa agradeció el respaldo de China y Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Ambas potencias vetaron una resolución que buscaba reforzar la seguridad en el estrecho de Ormuz mediante escoltas navales a buques comerciales. La medida, impulsada por países del Golfo, no prosperó pese al apoyo mayoritario, lo que evidenció la fractura dentro del organismo internacional frente a la crisis.

En el plano militar, la jornada estuvo marcada por nuevos ataques. Estados Unidos e Israel bombardearon objetivos estratégicos en Irán, incluida la isla de Jarg, principal terminal petrolera del país. Además, el gobierno israelí confirmó ofensivas contra infraestructura ferroviaria utilizada según afirmó con fines militares.

Las consecuencias humanitarias también continúan agravándose. Solo en las últimas horas se reportaron al menos 33 muertos, entre ellos niños, como resultado de los bombardeos sobre zonas residenciales y zonas estratégicas. Organizaciones independientes estiman que el número total de víctimas desde el inicio del conflicto asciende a varios miles.

En respuesta a las amenazas, miles de iraníes se movilizaron formando cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas y puentes, infraestructuras señaladas como posibles objetivos por Washington. Las protestas buscaron mostrar unidad y rechazar lo que consideran una agresión directa.

This browser does not support the video element.

El impacto de la crisis ya se siente en la economía global. Los precios del petróleo superaron los 110 dólares por barril ante la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz, un paso clave para el suministro energético mundial. Analistas advierten que una interrupción prolongada podría generar fuertes consecuencias económicas.

En el plano diplomático, distintos países intensificaron sus gestiones para evitar un desenlace catastrófico. Egipto, Catar, Rusia y Emiratos Árabes Unidos llamaron a retomar el diálogo, mientras India pidió a sus ciudadanos en Irán que permanezcan refugiados ante la rápida evolución de la situación.

Pese al tono beligerante, desde Washington intentaron bajar la tensión al descartar el uso de armas nucleares, luego de declaraciones ambiguas del vicepresidente JD Vance. Sin embargo, el escenario sigue siendo incierto y el mundo permanece en vilo a la espera de lo que pueda ocurrir en las próximas horas.