En medio del recambio turístico de verano y con la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno recibiendo un fuerte movimiento de pasajeros, los maleteros y maleteras impulsan cambios de fondo en su actividad. Tras la reciente desregulación nacional del sistema de control de equipajes, el sector propone abandonar el esquema de “propinas” y avanzar hacia un ingreso fijo mediante un canon por el servicio que prestan.

La decisión del gobierno nacional de eliminar el sistema obligatorio de control de equipajes, basado en marbetes y fajas, generó incertidumbre en el sector. Sin embargo, desde la Cooperativa de Maleteros y Maleteras de la terminal rosarina aseguran que el impacto no será inmediato y apuestan a ser parte del nuevo esquema que deberán implementar las empresas de transporte en un plazo de 60 días. “La idea es que no afecte nuestro trabajo y que se nos tenga en cuenta para definir cómo se aplicará el nuevo sistema”, señalaron desde la cooperativa.

Actualmente, los maleteros realizan la carga y descarga de equipaje con exclusividad en la terminal, amparados por una ordenanza municipal, y reciben una propina voluntaria por parte de los pasajeros. Frente a este escenario, impulsan un proyecto para percibir un porcentaje del canon que pagan las empresas por el uso de plataformas, con el objetivo de contar con ingresos más previsibles que permitan cubrir aportes, indumentaria y licencias laborales.

En paralelo, el sector reclama la reapertura del depósito de equipajes, que quedó sin funcionamiento tras el vencimiento de la concesión privada. La propuesta apunta a que la propia cooperativa gestione el servicio, con un esquema similar al de los aeropuertos. Desde el sector sostienen que sería una alternativa inédita en el país y una herramienta clave para fortalecer la actividad, en un contexto donde no hay interés privado por hacerse cargo del espacio.

Desde la administración de la terminal reconocen que la desregulación abre interrogantes operativos, especialmente en lo referido a la identificación y control del equipaje, y advierten que las empresas aún no tienen precisiones sobre cómo aplicar el nuevo sistema. Mientras tanto, los maleteros buscan aprovechar el debate para avanzar en una regulación local que les permita dejar atrás la informalidad y consolidar su rol dentro del funcionamiento cotidiano de la estación.