El 21 de mayo de 1904 quedó marcado como una fecha histórica para el deporte mundial. Ese día, en París, nació oficialmente la FIFA, la Federación Internacional de Fútbol Asociación, entidad que con el paso de los años se transformó en la máxima autoridad del fútbol a nivel global.

La creación del organismo surgió ante la necesidad de unificar reglas y coordinar competencias internacionales entre distintas asociaciones nacionales. Los países fundadores fueron Francia, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos, España —representada por el Madrid Football Club—, Suecia y Suiza. Poco tiempo después se sumaría Alemania, consolidando el crecimiento inicial de la organización.

El primer presidente de la FIFA fue el francés Robert Guérin, periodista deportivo y dirigente clave en la conformación de la entidad. En aquellos primeros años, el organismo tenía como principal misión ordenar el fútbol internacional en una época donde el deporte comenzaba a expandirse rápidamente por Europa y otras regiones del mundo.

Con el correr de las décadas, la FIFA amplió su alcance y se convirtió en una institución central del deporte global. En 1930 organizó la primera Copa Mundial masculina en Uruguay, torneo que marcaría un antes y un después en la historia del fútbol. Décadas más tarde llegarían también los mundiales femeninos, juveniles y múltiples competencias continentales e internacionales.

Actualmente, la FIFA reúne a más de 200 federaciones afiliadas y es una de las organizaciones deportivas más poderosas e influyentes del planeta. A más de 120 años de su fundación, el organismo continúa siendo protagonista del desarrollo del fútbol mundial, un deporte que moviliza pasiones, culturas y millones de personas en cada rincón del planeta.