La muerte de Eric Dane a los 53 años dejó un profundo pesar en el mundo del espectáculo. El actor atravesaba una esclerosis lateral amiotrófica (ELA), diagnóstico que había decidido compartir públicamente meses atrás con la intención de generar conciencia. Su familia confirmó la noticia a la revista People y destacó que estuvo acompañado hasta el final por su esposa y sus hijas, en un entorno íntimo y de contención.
Dane alcanzó fama internacional gracias a su papel como Mark Sloan en Grey’s Anatomy, la exitosa serie emitida por ABC. Su personaje, apodado “McSteamy”, combinaba carisma, sensibilidad y una impronta inolvidable que lo convirtió en uno de los favoritos del público. Durante años, su presencia marcó una etapa dorada de la ficción médica y lo consolidó como uno de los galanes más reconocidos de la televisión.
Lejos de quedar encasillado, el actor buscó nuevos desafíos. Protagonizó The Last Ship y sorprendió con un registro más crudo en Euphoria, donde interpretó a Cal Jacobs, un personaje complejo y perturbador que le permitió explorar matices dramáticos más profundos. Su versatilidad y compromiso actoral fueron destacados tanto por colegas como por la crítica.
En abril de 2025, durante una entrevista en Good Morning America, relató que los primeros síntomas habían comenzado con una leve debilidad en su mano derecha. Con el tiempo, esa señal se transformó en un diagnóstico que cambiaría su vida. Desde entonces, habló con honestidad sobre el impacto de la enfermedad y eligió enfrentarla con entereza. Su partida no solo deja un vacío en la industria, sino también el recuerdo de un artista que supo emocionar en pantalla y que, en sus últimos meses, dio una lección de valentía fuera de ella.

