Cada 23 de enero, Argentina se detiene para rendir homenaje a quienes crean, interpretan y mantienen viva la música nacional. La fecha es un recordatorio de la riqueza cultural del país y de cómo la música atraviesa generaciones, estilos y geografías, conectando historias y emociones.
No se trata solo de celebrar a los músicos consagrados, sino también de visibilizar a quienes trabajan día a día para que la música siga siendo un patrimonio vivo. Desde los grandes escenarios hasta las salas de ensayo más pequeñas, este día reconoce la pasión y el esfuerzo de todo aquel que hace posible que la música suene en cada rincón del país.
Un día con nombre propio: Luis Alberto Spinetta
El 23 de enero marca el nacimiento de Luis Alberto Spinetta, uno de los músicos más influyentes de la historia argentina. Conocido como “El Flaco”, Spinetta revolucionó el rock nacional con bandas icónicas como Almendra, Pescado Rabioso, Invisible y Spinetta Jade, y con canciones que aún atraviesan generaciones, como Muchacha ojos de papel y Rezo por vos.
La Ley 27.106, sancionada en 2015, estableció esta fecha como Día Nacional del Músico, separándola del Día Internacional del Músico y de la festividad de Santa Cecilia, para resaltar una referencia cultural propia y rendir homenaje a la creatividad y libertad artística que representa Spinetta.
Más que un recuerdo: Música en acción
El Día Nacional del Músico no es solo un tributo al pasado. En 2026, la agenda incluye recitales tributo, ciclos gratuitos, encuentros educativos y debates sobre derechos de autor y desafíos del streaming, impulsados por organismos como el INAMU y la Unión de Músicos Independientes.
La jornada también invita a reflexionar sobre el papel de los músicos en la sociedad y su importancia como expresión artística, trabajo y patrimonio cultural. Así, cada 23 de enero se celebra la música argentina en todas sus generaciones.

