Hay temas de los que cuesta hablar. La muerte, las despedidas y también la donación de órganos suelen aparecer recién cuando una situación extrema golpea de cerca. Pero para miles de personas, un trasplante no es una noticia ajena: es la única posibilidad de seguir viviendo.

Por eso, cada 30 de mayo se conmemora el Día Nacional de la Donación de Órganos, una jornada destinada a promover la concientización y destacar la importancia de expresar la voluntad de donar.

La fecha recuerda el nacimiento del hijo de la primera mujer trasplantada hepática que pudo dar a luz en un hospital público argentino, un hecho que se convirtió en símbolo de vida, esperanza y superación.

Según datos del INCUCAI, actualmente más de 7.000 personas esperan un trasplante de órganos en el país, mientras que miles más aguardan por tejidos como córneas. La mayoría de los pacientes necesita un trasplante renal, aunque también hay personas esperando corazón, hígado, pulmón o páncreas.

Detrás de esas cifras hay historias concretas. Pacientes que pasan años conectados a tratamientos médicos, familias pendientes de una llamada y chicos que dependen de un órgano para seguir viviendo. Personas que esperan una oportunidad para volver a hacer algo tan simple como respirar, caminar o abrazar sin limitaciones.

En Argentina, el debate sobre la donación tuvo un punto de inflexión en 2018 con la aprobación de la Ley Justina.

La norma lleva el nombre de Justina Lo Cane, una niña de 12 años que murió esperando un trasplante de corazón. Su historia conmovió al país y generó una fuerte movilización social para impulsar cambios en el sistema de donación.

La Ley 27.447, conocida como Ley Justina, estableció que todas las personas mayores de 18 años son consideradas donantes de órganos y tejidos, salvo que hayan dejado constancia expresa de su oposición.

El objetivo fue simplificar y agilizar los procesos de donación para aumentar la cantidad de trasplantes en el país, pero también generar un cambio cultural alrededor de un tema que durante mucho tiempo fue evitado.

Desde su implementación, las cifras mostraron una mejora sostenida. De acuerdo con datos oficiales del INCUCAI, durante 2023 se realizaron más de 4.200 trasplantes de órganos y córneas gracias a más de 1.700 procesos de donación en todo el territorio nacional.

Especialistas destacan que, además del impacto sanitario, la ley ayudó a instalar una conversación social necesaria. Hablar sobre la donación en familia y expresar la voluntad puede ser clave al momento de tomar decisiones en situaciones críticas.

Un solo donante puede salvar hasta siete vidas y mejorar muchas más mediante la donación de tejidos.

Por eso, el Día Nacional de la Donación de Órganos no solo busca informar. También intenta recordar que detrás de cada trasplante existe un acto de solidaridad capaz de cambiar el destino de otras personas y dejar esperanza incluso en medio del dolor.