El 28 de marzo se celebra el Día Nacional de la Audición en conmemoración de la primera cirugía auditiva realizada en 1933 por el profesor doctor Juan Manuel Tato. En este marco, se llevan adelante campañas de prevención y concientización sobre una problemática que afecta a millones de personas en todo el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, actualmente unas 466 millones de personas padecen pérdida auditiva, y se estima que para el año 2050 esa cifra superará los 900 millones.

Muchas personas conviven con una disminución auditiva sin saberlo, ya que la pérdida puede ser progresiva y pasar desapercibida en sus etapas iniciales. Por eso, la revisión periódica de la audición es fundamental, especialmente en grupos de riesgo como mayores de 50 años, trabajadores expuestos a ruidos intensos, personas que escuchan música a alto volumen durante largos períodos o quienes presentan antecedentes de problemas auditivos. En este sentido, también resulta clave que los sistemas de salud garanticen servicios de detección e intervención temprana.

Para cuidar la audición, es importante incorporar hábitos preventivos desde edades tempranas. Se recomienda realizar controles auditivos a los recién nacidos mediante otoemisiones acústicas y audiometrías al inicio de la etapa escolar. Asimismo, es fundamental evitar la exposición a ruidos de alta intensidad, utilizar protección en ambientes laborales ruidosos y moderar el uso de dispositivos de audio personales, siempre a bajo volumen. También se debe prestar especial atención a los niños, evitando que permanezcan cerca de parlantes o fuentes de sonido elevado.

Se promueven acciones para concientizar a la población sobre la importancia del cuidado auditivo y la detección temprana. Generar conocimiento sobre los niveles normales de audición y difundir medidas de prevención permite avanzar hacia diagnósticos oportunos, especialmente en niños, favoreciendo una mejor calidad de vida y reduciendo el impacto de esta problemática en la sociedad.