Cada 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas, una efeméride impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de visibilizar la importancia de estos insectos en el funcionamiento de los ecosistemas y la producción de alimentos en todo el mundo.

La fecha fue establecida en 2018 como parte de una estrategia global para alertar sobre el deterioro de las poblaciones de abejas y promover acciones concretas para su protección. Su elección busca poner en agenda la relevancia de estos polinizadores, considerados fundamentales para la vida en el planeta.

Las abejas cumplen un rol esencial en la polinización de cultivos y plantas silvestres, lo que permite no solo la reproducción de especies vegetales, sino también la producción de gran parte de los alimentos que consume la humanidad. Su desaparición tendría un impacto directo en la seguridad alimentaria global.

Sin embargo, en los últimos años se registró una preocupante disminución de sus poblaciones, vinculada principalmente al uso intensivo de pesticidas, la degradación de los hábitats naturales y los efectos del cambio climático, que alteran sus ciclos de vida y reproducción.

En este contexto, el Día Mundial de las Abejas busca reforzar la necesidad de adoptar prácticas más sostenibles en la agricultura y fomentar la protección de estos insectos clave, cuya conservación resulta indispensable para el equilibrio ambiental y la continuidad de los sistemas alimentarios.