El Día Internacional del Gato se celebra cada 20 de febrero en recuerdo de Socks, un gato que alcanzó gran notoriedad pública y cuya muerte, ocurrida en 2009, motivó a miles de personas a instalar la fecha como homenaje mundial a los felinos. Con el tiempo, la jornada trascendió el recuerdo puntual y se convirtió en una oportunidad para visibilizar la importancia del respeto y bienestar animal.

La conmemoración no es la única dedicada a estos animales. El 8 de agosto también se celebra el Día del Gato, impulsado por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal, mientras que el 29 de octubre se conmemora en Estados Unidos el Día Nacional del Gato, una iniciativa promovida por la especialista en comportamiento felino Colleen Paige con el objetivo de fomentar la adopción y reducir el abandono.

Más allá de la efeméride, los gatos generan curiosidad por sus conductas, especialmente por el ronroneo. Este sonido suele asociarse con estados de placer, tranquilidad y confianza. Es frecuente cuando descansan cerca de sus dueños o comparten espacio con otros gatos, funcionando como una forma de comunicación positiva.

Sin embargo, el ronroneo no siempre expresa lo mismo. Las madres lo utilizan para guiar a sus crías recién nacidas hacia el alimento, ya que nacen sin ver ni oír. También existe un “ronroneo de solicitación”, más intenso y rápido, que aparece cuando tienen hambre o buscan atención. En algunos contextos, incluso puede ser señal de incomodidad, por lo que observar el entorno y la conducta general del animal es fundamental para interpretar correctamente su significado.