Cada 25 de marzo se celebra en Argentina el Día del Trabajador de Prensa, una fecha que reconoce la labor de quienes ejercen el periodismo y defienden el derecho a la información. La conmemoración tiene su origen en un decreto del Poder Ejecutivo Nacional de 1944, que estableció el Estatuto del Periodista Profesional, luego convertido en la Ley 12.908 en 1946, aún vigente.

A lo largo de la historia, la actividad periodística atravesó distintas etapas, con momentos de avances en derechos laborales y otros marcados por la persecución y la censura. Uno de los períodos más oscuros fue durante la última dictadura cívico-militar iniciada en 1976, cuando se intervino la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), se restringió la libertad de expresión y más de un centenar de periodistas fueron secuestrados y desaparecidos.

La fecha también está atravesada por un hecho simbólico: El asesinato del periodista y escritor Rodolfo Walsh, ocurrido el 25 de marzo de 1977. Un día antes, Walsh había difundido su histórica “Carta Abierta a la Junta Militar”, en la que denunciaba las violaciones a los derechos humanos y las políticas económicas del régimen.

Así, el Día del Trabajador de Prensa no solo recuerda la sanción de una ley clave para el sector, sino que también invita a reflexionar sobre el rol fundamental del periodismo, la defensa de la democracia y la importancia de garantizar la libertad de expresión.