El 22 de junio de 1986 es una fecha imborrable para el fútbol argentino. Aquella tarde, en el estadio Azteca, la Selección derrotó 2 a 1 a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial y Maradona protagonizó una actuación que trascendió el deporte.
Primero llegó “La Mano de Dios”, uno de los goles más polémicos de la historia. Minutos después, Diego dejó una obra maestra: tomó la pelota en su propio campo, eludió a medio equipo inglés y marcó el recordado “Gol del Siglo”, considerado por muchos como el mejor gol en la historia de los Mundiales.
En homenaje a esa actuación inolvidable, la AFA instauró en 2021 el 22 de junio como el Día del Futbolista Argentino, una fecha destinada a reconocer a todos los jugadores que vistieron la camiseta nacional y a recordar uno de los capítulos más gloriosos del deporte argentino.
De Maradona a Messi: un legado que continúa
Con el paso del tiempo, la historia del fútbol argentino sumó otro capítulo inolvidable. Si Maradona dejó su huella imborrable en México 1986, Lionel Messi escribió la suya en Qatar 2022, cuando condujo a la Selección a conquistar la tercera estrella después de 36 años de espera.
Messi no reemplazó a Maradona ni necesitó hacerlo. Construyó su propio camino hasta convertirse en otro símbolo eterno del fútbol argentino. Dos generaciones, dos estilos distintos y un mismo sentimiento: representar al país en lo más alto del deporte mundial.
Hoy, cuando se recuerda el Día del Futbolista Argentino, es imposible no pensar en ambos. Maradona encarnó la rebeldía, el talento irrepetible y la pasión. Messi representa la perseverancia, el liderazgo silencioso y la recompensa después de años de esfuerzo. Juntos forman parte de una historia que atraviesa generaciones.
El homenaje llega en pleno Mundial 2026
Este año, el Día del Futbolista Argentino se vive con un condimento especial. La Selección Argentina ya está disputando el Mundial 2026, donde comenzó su camino con una victoria ante Argelia por 3 a 0 y este 22 de junio vuelve a salir a la cancha para enfrentar a Austria.
La coincidencia entre la efeméride y un nuevo partido mundialista potencia el valor simbólico de la fecha. Cada vez que la Albiceleste juega un Mundial, el recuerdo de Maradona aparece inevitablemente. Y mientras Messi continúa liderando al equipo, el legado de Diego sigue presente en cada camiseta celeste y blanca.
Porque el 22 de junio no solo recuerda un partido inolvidable de 1986. También celebra la historia de un fútbol que sigue emocionando al país y que, en pleno Mundial 2026, vuelve a alimentar la ilusión de millones de argentinos.

