Cada 10 de abril se celebra el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, una efeméride establecida por la UNESCO en 1982 para recordar el nacimiento del doctor Bernardo Houssay, uno de los científicos más importantes de la historia argentina y el primer latinoamericano en obtener un Premio Nobel en ciencias.

Houssay nació en Buenos Aires en 1887 y desde muy joven mostró una destacada trayectoria académica. Se graduó de farmacéutico a los 17 años y de médico a los 23, iniciando una carrera que lo llevó a convertirse en una referencia internacional en el campo de la fisiología, especialmente por sus estudios sobre el rol de la hipófisis en el metabolismo de los hidratos de carbono.

El reconocimiento mundial llegó en 1947, cuando fue distinguido con el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones vinculadas a la regulación del azúcar en sangre, aportes que abrieron nuevas perspectivas en el tratamiento de enfermedades como la diabetes y consolidaron su prestigio en la comunidad científica internacional.

Más allá de sus descubrimientos, Houssay tuvo un rol central en la organización del sistema científico argentino. Fue impulsor de la institucionalización de la investigación en el país y el primer presidente del CONICET, convencido de que el desarrollo de una nación depende de la inversión sostenida en ciencia y conocimiento.

Su legado sigue presente en la actualidad, en un escenario donde la ciencia y la tecnología resultan fundamentales para el desarrollo económico y social. Desde los avances en biotecnología hasta la investigación en salud y energía, su pensamiento continúa siendo una referencia para las nuevas generaciones de científicos argentinos.