Cada 23 de febrero se conmemora el Día del Tambero en el país, una jornada dedicada a visibilizar el esfuerzo diario de quienes forman parte de la cadena lechera. La fecha no solo celebra una actividad económica clave, sino también el compromiso de las familias que, generación tras generación, sostienen el entramado productivo de las comunidades del interior.
En el corazón productivo de Carrizales, esa realidad tiene nombre propio. Desde la década del 60, la familia Tumini construye una historia marcada por el trabajo, la visión de futuro y la apuesta constante a la innovación. Fue Lucio Tumini quien inició el camino cuando el ordeñe era completamente manual, y quien dio un paso decisivo al incorporar el primer sistema mecanizado en la zona, marcando un hito para la producción regional.
El espíritu de progreso se mantuvo intacto con el paso del tiempo. “Venimos heredando desde nuestro abuelo y ver que siempre fuimos innovadores, con nuestra tecnología aplicada a la producción. y el progreso”. Esa filosofía se reafirmó hace cuatro años con la instalación del primer tambo robot modelo GEA de la región y el primero del país en esa línea. “En lo que es lechería, el tambo robotizado hoy creo que es prácticamente lo máximo que hay. De esta marca fuimos los primeros, de la marca GEA”.
“En lo que es lechería, el tambo robotizado hoy creo que es prácticamente lo máximo que hay. De esta marca fuimos los primeros, de la marca GEA
La incorporación del sistema representó una transformación integral. “El cambio fue total para bien, para mejorar”, destacan. El robot permite que las vacas ingresen voluntariamente, se alimenten mientras son ordeñadas y que se realicen controles automáticos de calidad de leche. “Venía gente a verlo, solo para ver cómo era esto, el ordenador”. Además, los resultados productivos acompañan: “Venimos todos los años aumentando entre 1 y 2 litros de producción anual, de promedio por vaca”.
Con nuevos galpones en proyecto y el bienestar animal como eje central “Lo que es el bienestar animal, prácticamente tenemos que arrancar de ahí, para que después produzca el animal y vea resultados”, la familia continúa generando empleo para casi 20 personas entre el tambo y la actividad agrícola.
En este Día del Tambero, la historia de los Tumini reafirma que el crecimiento de la región se construye con raíces firmes, innovación constante y compromiso diario.

