Un equipo de investigadores del CONICET Santa Fe y de la Universidad Nacional del Litoral encendió una nueva señal de alarma sobre las consecuencias menos visibles de los incendios en los humedales del Paraná. A través de un estudio científico, demostraron que los daños ambientales no terminan cuando el fuego se apaga, sino que continúan luego, cuando los ambientes quemados vuelven a inundarse.

La investigación analizó el comportamiento de sedimentos provenientes de lagunas y humedales incendiados que, tras lluvias o crecidas, quedan nuevamente bajo el agua. Los resultados muestran que estos sedimentos adquieren un alto nivel de toxicidad, afectando de manera severa a organismos acuáticos sensibles.

Mediante bioensayos experimentales realizados en campo, los científicos comprobaron que los sedimentos quemados provocan elevada mortalidad, alteraciones fisiológicas y cambios marcados en el comportamiento de larvas de anfibios, utilizadas como bioindicadores ambientales. El trabajo se realizó en zonas afectadas por incendios recientes, muchas veces en condiciones riesgosas y sin apoyo estatal específico, con el acompañamiento de ciudadanos comprometidos con la defensa del territorio.

El estudio también advierte que estos impactos no se limitan a los anfibios. Los humedales del sistema Paraná cumplen un rol clave en la reproducción y el desarrollo de peces, por lo que las modificaciones fisicoquímicas detectadas (como aumentos bruscos de sales y compuestos derivados de la combustión) representan una amenaza directa para huevos y larvas, comprometiendo la recuperación de las poblaciones ícticas.

Los investigadores remarcan que estos hallazgos cobran especial relevancia en un contexto nacional atravesado por incendios de gran magnitud, con focos activos en la Patagonia y antecedentes reiterados en el Delta del Paraná. Según advierten, el fuego deja una “huella tóxica” que persiste en el tiempo y agrava la degradación de los ecosistemas acuáticos.

Finalmente, el equipo científico cuestionó el desfinanciamiento estructural de las políticas de prevención y manejo del fuego en Argentina, señalando que la falta de recursos impide tanto la prevención, como el monitoreo post-incendio y la restauración ambiental. Sin estrategias sostenidas, advierten, los incendios dejan de ser eventos excepcionales para transformarse en un proceso crónico de deterioro ecológico.