Luis Brandoni falleció en las primeras horas de este lunes, a los 86 años, luego de varios días de internación a raíz de un accidente doméstico sufrido el pasado 11 de abril. El actor, que había celebrado su cumpleaños el domingo, permanecía bajo control médico por un hematoma cerebral producto del golpe, cuadro que finalmente derivó en su muerte.
La confirmación llegó a través del productor teatral Carlos Rottemberg, quien lo despidió públicamente con un mensaje cargado de reconocimiento. La noticia generó un fuerte impacto en el ámbito cultural, donde Brandoni era considerado una de las figuras más representativas de su generación y un referente indiscutido de la escena nacional.
Con más de seis décadas de carrera, Brandoni dejó una huella profunda en el teatro, la televisión y el cine. Desde sus inicios en los años 60, construyó una trayectoria marcada por la versatilidad y el compromiso artístico, con participaciones en ficciones populares y películas que se convirtieron en clásicos del cine argentino.
En la pantalla chica brilló en títulos como Mi cuñado, Durmiendo con mi jefe y Un gallo para Esculapio, mientras que en el cine fue parte de producciones emblemáticas como Esperando la carroza, La Patagonia rebelde y La odisea de los giles. Incluso en sus últimos años, se mantenía en plena actividad con proyectos teatrales y audiovisuales.
Además de su carrera artística, Brandoni tuvo una destacada participación en la política. Fue diputado nacional, integró espacios vinculados a la Unión Cívica Radical y, más recientemente, se desempeñaba como parlamentario del Mercosur. Su despedida se realizará en la Legislatura porteña, en un último adiós a una figura clave de la cultura argentina.

