La ciudad de Rosario puso en marcha esta semana la primera etapa de su Hospital Animal Municipal, un espacio destinado a la atención veterinaria de urgencias que funciona en el predio del Imusa, sobre avenida Francia al 1900. La iniciativa busca ampliar el acceso a la salud animal, especialmente en un contexto donde los costos privados resultan difíciles de afrontar para muchas familias.

El nuevo efector comenzó a operar con consultorios abiertos de lunes a viernes de 08:00 a 20:oo horas, sumando también atención durante fines de semana y feriados con horarios reducidos. Desde la coordinación del espacio remarcaron que se trata de un servicio en crecimiento, que irá incorporando prestaciones de manera progresiva.

En esta primera etapa, el hospital está enfocado en responder a situaciones de emergencia veterinaria. No incluye el traslado ni la recolección de animales en la vía pública, por lo que los dueños deberán acercarse por sus propios medios. En cuanto al acceso, quienes estén registrados en el sistema de salud municipal podrán recibir atención sin costo, mientras que el resto abonará un bono accesible.

El proyecto, impulsado por el veterinario y ex concejal Carlos Coscia, fue pensado como una herramienta clave para garantizar el derecho a la salud animal, sobre todo en sectores vulnerables. En ese sentido, destacó que muchas familias no pueden afrontar intervenciones de urgencia en el ámbito privado, donde los costos suelen ser elevados.

Además, el nuevo hospital no reemplaza al Imusa, sino que funcionará de manera complementaria. Ambas instituciones compartirán el predio y trabajarán de forma articulada, con una organización más especializada de las áreas y las guardias.

Desde el ámbito profesional, también se anticipa que esta incorporación al sistema público podría generar un impacto en el sector privado, elevando los estándares de atención y ampliando la oferta de servicios veterinarios en la ciudad.