El final que nadie quería llegó este fin de semana. El cuerpo hallado en las aguas del río Paraná fue identificado como el de Joaquín Fiant, el joven de 19 años que permanecía desaparecido desde hacía más de dos semanas, generando una intensa búsqueda y una profunda conmoción en Granadero Baigorria y toda la región.

El hallazgo se produjo el sábado pasado el mediodía, cuando transeúntes divisaron un cuerpo flotando boca abajo a unos 70 metros de la orilla, a la altura del Parque España, en la costa central de Rosario. El aviso inmediato a las autoridades dio inicio a un operativo que culminó con la extracción del cuerpo por parte de Prefectura Naval Argentina, tras ser trasladado río abajo para garantizar condiciones seguras.

Con el correr de las horas, la incertidumbre se transformó en una dura confirmación. Este domingo, el Instituto Médico Legal determinó que se trataba de Joaquín. Sus restos presentaban un avanzado estado de descomposición, acorde al tiempo que llevaba desaparecido, lo que aportó uno de los primeros elementos en la investigación.

La desaparición del joven había movilizado a familiares, amigos y vecinos, que durante días sostuvieron la esperanza de encontrarlo con vida. Marchas, pedidos en redes sociales y la difusión en medios marcaron una búsqueda atravesada por la angustia, que finalmente tuvo un desenlace doloroso.

Aunque la identificación puso fin a la incertidumbre sobre su paradero, aún quedan preguntas sin respuesta. La Justicia mantiene abierta la investigación para determinar cómo y en qué circunstancias Joaquín terminó en el río, en un caso que sigue generando conmoción y pedido de esclarecimiento.