El lunes por la tarde, un muchacho marinero salvó la vida de un chico de 13 años que estaba ahogándose en el río Paraná, en San Lorenzo.
Germán Belfiglio es marinero desde hace más de diez años y trabaja en la zona comprendida desde Beltrán hasta Timbúes. El lunes por la tarde andaba en lancha junto a un hermano y dos compañeros cuando la tranquilidad del día se vio alterada por el pedido de auxilio por una persona que estaba ahogándose.
“Iba en lancha y notamos que unos muchachos nos hacían señas porque un chico se había caído al agua. Por suerte lo pude ver, fui el único que lo vio”, sostuvo Germán y añadió: “Vi la cabeza del nene salir como queriendo tomar aire, cuando lo vi ya estaba hundiéndose”. Ante la situación no lo dudó y con decisión se tiró al río a salvar al pequeño.
El chico, de nombre Agustín, estaba pescando con un amigo, en un sitio -dijo Germán- donde la gente suele ir pero no está permitido. Parado sobre un caño, perdió el equilibrio y cayó. “Cuando lo rescaté el nene estaba shockeado pero consciente, por eso no tuvimos que hacerle técnicas de RCP (Reanimación Cardiopulmonar). No hablaba, sólo respiraba”, sostuvo Germán sobre el momento del rescate.
Inmediatamente, llevaron a Agustín al Centro de Rescate de la Cooperativa (CREEP) y al encontrarse con el abuelo del niño, Germán se dio cuenta de quién se trataba. “Cuando vi al abuelo me di cuenta que era el hijo de un amigo”, señaló. “Creo que eso fue lo que más me shockeó”, reconoció el marinero de 30 años al que la vida lo puso en una situación crucial.
Cuando retornó a su casa, reconoció que le llamaron la atención. “Vos sos loco, me dijeron, mirá si te ahogabas vos; y bueno, fue lo que me salió hacer y afortunadamente tuvo un final feliz”, dijo con alegría Germán. Si bien su acción fue heroica, él la minimizó: “Yo lo hubiese tomado como un hecho más, pero la gente hizo que tenga divulgación en las redes sociales y en las radios. Creo que todos hubiesen hecho lo mismo, pero me tocó a mi”, expresó con simpleza el trabajador.
