Una protesta protagonizada por efectivos policiales mantiene desde este martes un clima de fuerte tensión frente a la Jefatura de la Policía de Rosario, ubicada en avenida Ovidio Lagos al 5200. El reclamo, que comenzó durante la tarde-noche, y escaló cerca de las 23 con la presencia del jefe de la Unidad Regional II, Luis Maldonado. Para este martes al mediodía, más de 200 agentes se concentraban en el lugar, acompañados por el sonido constante de sirenas de alrededor 50 patrulleros y unas 100 motocicletas de la Brigada Motorizada.

La jornada se inició con la quema de cubiertas en el ingreso al edificio, una postal que evidenció el endurecimiento del conflicto. Aunque en un primer momento fuentes oficiales indicaron que el patrullaje urbano no se vería afectado, horas más tarde el ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, reconoció que la presencia policial en la calle estaba resentida por la protesta.

En conferencia de prensa, el funcionario anunció el pase a disponibilidad de más de 20 efectivos por incumplimiento del servicio y adelantó la presentación de denuncias penales contra quienes participaron de los disturbios. Además, sostuvo que existieron intentos de alterar el orden institucional en el marco de la manifestación.

Mientras el reclamo continuaba, el edificio de la Unidad Regional II quedó bajo custodia del Servicio Penitenciario de Santa Fe y de las Tropas de Operaciones Especiales. La protesta contó también con la presencia de familiares y allegados de los agentes, lo que amplificó la concentración en la zona y reforzó el clima de tensión.

En paralelo, autoridades provinciales convocaron a una reunión con representantes de los manifestantes para intentar encauzar el conflicto. El encuentro está previsto para las 15 en la sede de Gobernación. Como gesto previo, los uniformados levantaron el corte de calle que mantenían desde la noche anterior, aunque la protesta continúa a la espera de definiciones.