Como consecuencia de la bajante del río Carcarañá, quedaron al descubierto daños en una de las protecciones emplazadas en la base del puente de la Ruta Nacional 11. La situación sería analizada por equipos técnicos durante la próxima semana.
Según pudo saber IRÉ, el sector afectado correspondería a uno de los elementos de protección que resguardan la estructura frente a los procesos de erosión generados por la acción del agua.
De acuerdo con la información recabada, el inconveniente no comprometería la estabilidad ni la seguridad del puente, aunque especialistas realizarían una inspección para determinar el alcance de las tareas necesarias.
Entre las alternativas que se analizarían figura la recomposición del talud y la restitución del material que fue removido por el río, mediante trabajos de relleno y nuevas protecciones destinadas a evitar futuros procesos de socavación.
Las eventuales intervenciones dependerían en gran medida de las condiciones del río, ya que requerirían tareas específicas desde el agua y el uso de equipamiento adecuado. En ese sentido, la continuidad de la bajante podría favorecer la ejecución de los trabajos.
En principio, se trataría de una obra de mantenimiento y conservación de la infraestructura existente. Mientras tanto, el puente continúa habilitado y sin restricciones para la circulación.

