Este sábado, alrededor del mediodía, un incendio se desató en un campo de rastrojo de trigo en el barrio La Paloma, una de las zonas rurales de Timbúes. El fuego se propagó rápidamente debido a las altas temperaturas y la sequía que afecta a la región, generando una situación de alto riesgo tanto para los vecinos cercanos como para el ecosistema local. Los bomberos locales, con un gran compromiso, acudieron al lugar de inmediato para tratar de controlar el avance de las llamas.
La situación se complicó aún más cuando el incendio comenzó a extenderse por un amplio sector del campo, alcanzando una gran extensión de terreno. Gracias a la colaboración de los Bomberos Voluntarios de Oliveros, quienes se sumaron a la tarea con equipos adicionales y mayor capacidad operativa, se pudo comenzar a controlar el fuego. También se sumaron los regadores y cubas de la comuna, que jugaron un papel esencial en evitar que las llamas se expandieran aún más. A pesar de la intensidad del fuego, la intervención oportuna de todos los involucrados permitió que el incendio fuera finalmente sofocado sin que se registraran víctimas ni daños materiales mayores.
Este incidente sirvió como un recordatorio de la importancia de la prevención y de la colaboración comunitaria. Las autoridades locales aprovecharon la situación para lanzar un mensaje de concientización, instando a los vecinos a evitar arrojar basura en lugares no habilitados y a no encender fuego en zonas de pastizales secos, una práctica muy peligrosa en este tipo de condiciones. En el contexto actual, con temperaturas extremas y una importante sequía, cualquier chispa o principio de incendio puede convertirse rápidamente en una amenaza mayor para la comunidad.
El cuerpo de bomberos local también destacó la importancia de que todos los miembros de la comunidad trabajen juntos para prevenir futuros incidentes. Los bomberos agradecieron el apoyo de los bomberos de Oliveros, así como la respuesta activa de los vecinos que colaboraron en las tareas de prevención. Además, hicieron hincapié en que, ante la posibilidad de nuevos incendios, es fundamental que todos estén alertas y tomen las precauciones necesarias para evitar tragedias.
Finalmente, las autoridades recordaron a los vecinos que el número de emergencia de Bomberos Voluntarios es el 3476-690013, y que es crucial denunciar cualquier situación sospechosa de inmediato para que puedan actuar lo más rápido posible. Reforzaron que la prevención y la rápida intervención son la clave para evitar daños irreparables, tanto en lo material como en lo personal. El compromiso y la responsabilidad colectiva son esenciales para proteger a la comunidad en estos tiempos de alta vulnerabilidad debido al clima.

