El juicio oral por el homicidio de Gonzalo Cucit comenzó ayer en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo, en el ámbito de la Fiscalía Regional 2. En el banquillo de los acusados se encuentran Iván C. y Ramón R., quienes están imputados como partícipes necesarios del delito de homicidio criminis causa, en grado consumado. La Fiscalía solicita para ambos la pena de prisión perpetua.
El tribunal a cargo del debate está integrado por los jueces de Primera Instancia Marisol Usandizaga, Ariel Cattaneo y Griselda Strologo. Por parte del Ministerio Público de la Acusación, el fiscal Aquiles Balbis es quien lleva adelante la acusación, sosteniendo que el crimen fue perpetrado con el objetivo de concretar un robo y asegurar su resultado.
Según la reconstrucción fiscal, el hecho ocurrió el 30 de julio de 2024 entre las 20:30 y las 21:00 en el kilómetro 22,5 de la Ruta Nacional 34, en jurisdicción de Luis Palacios. Ese día, cerca de las 19:20, la víctima salió de su domicilio en la localidad de Correa a bordo de su Ford Fiesta con el propósito de concretar la venta del vehículo, previamente acordada con uno de los imputados, a quien ya le había entregado la documentación del rodado.
La investigación detalla que la víctima se dirigió por Ruta Nacional 9 hasta un punto de encuentro en la intersección con la Ruta 326, donde lo aguardaban los acusados a bordo de una camioneta Ford EcoSport. Tras un breve contacto, ambos vehículos comenzaron a desplazarse juntos, primero por Ruta 9 hasta Roldán y luego hacia una estación de servicios ubicada en Catamarca y Urquiza, donde mantuvieron una conversación.
Posteriormente, los dos rodados continuaron el trayecto por Ruta 9 hasta empalmar con la A012 y luego tomar la Ruta 34 en dirección a Luis Palacios. Siempre según la acusación, al llegar al kilómetro 22,5, los imputados habrían despojado a la víctima de su automóvil, su teléfono celular y otras pertenencias, para luego efectuar al menos cinco disparos con un arma de fuego calibre 9 milímetros y propinarle golpes en la cabeza.
Como consecuencia de la agresión, Cucit sufrió lesiones cráneo encefálicas, raquimedulares y torácicas que le provocaron la muerte en el lugar. La Fiscalía sostiene que el homicidio fue ejecutado con la finalidad de consumar el robo, ocultar el hecho y garantizar la impunidad. Tras el crimen, los acusados se retiraron en los vehículos sustraídos, uno de ellos conduciendo el Ford Fiesta de la víctima.

