En el marco del camino hacia el V Centenario de Puerto Gaboto, este 8 de junio se conmemoró el Día de la Memoria y Reconocimiento de la Preexistencia Étnica y Cultural de los Pueblos Indígenas Santafesinos, una fecha destinada a valorar y visibilizar a las comunidades originarias que habitaron y habitan el territorio provincial desde mucho antes de la conformación del Estado argentino.
A través de una reflexión compartida por el historiador de Puerto Gaboto, Ricardo N. González, se destacó la importancia de recordar a los pueblos chaná, timbú, corondá, mocoví, qom, guaraní, entre otros, que desarrollaron complejas formas de organización social, política, económica y espiritual, construyendo una profunda relación con la tierra, los ríos y la naturaleza.
El texto remarca que el legado de estos pueblos forma parte inseparable de la identidad santafesina y argentina, aunque durante siglos fue invisibilizado por los procesos de conquista, colonización y por las narraciones históricas tradicionales.
Asimismo, la jornada invita a reflexionar sobre la necesidad de garantizar el pleno reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios, incluyendo el acceso a la tierra y al territorio, la preservación de sus lenguas, la educación intercultural bilingüe, la participación en las decisiones que afectan a sus comunidades y el fortalecimiento de sus expresiones culturales y espirituales.
“Reconocer la preexistencia de los pueblos indígenas no significa únicamente mirar el pasado, sino comprender que las comunidades originarias continúan presentes en nuestra sociedad, aportando saberes y formas de comprender el mundo que enriquecen la vida colectiva”, señala la reflexión.
La fecha adquiere además un significado especial para Puerto Gaboto al celebrarse en la víspera del 9 de junio, día en que se recuerda la fundación del Fuerte Sancti Spiritus en 1527, considerado el primer asentamiento español en el actual territorio argentino. Aquella experiencia marcó el inicio del encuentro entre los pueblos originarios y los europeos, un proceso fundamental para comprender la historia regional.
Finalmente, el mensaje renueva el compromiso con la memoria histórica, el diálogo intercultural y el respeto por la diversidad cultural, reconociendo el aporte de los pueblos indígenas a la construcción de una sociedad más justa, plural e inclusiva.
“Somos parte de la tierra y la tierra es parte de nosotros; no la heredamos de nuestros mayores, la tomamos prestada de nuestros hijos”, recuerda una enseñanza ancestral de los pueblos indígenas de América.

