En Puerto Gaboto, la solidaridad tiene nombre propio: “Dejando Huellas”. Se trata de un comedor y merendero impulsado por un grupo de vecinos que, con esfuerzo y compromiso, brinda cada fin de semana meriendas y comidas a familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Actualmente, el espacio alcanza a unas 40 familias, lo que representa alrededor de 150 personas.

La iniciativa es sostenida de manera independiente por Ana Vandez, Daniela Guadagnini, Lucas Carreras, Julieta, Alejandra Gómez y Gladys Benavídez. Entre todos organizan las tareas, reúnen donaciones y cocinan, incluso elaborando el pan de forma casera para poder garantizar cada porción.

Entre quienes asisten hay bebés recién nacidos, niños de distintas edades, adultos y adultos mayores. Además de cubrir una necesidad básica como la alimentación, el merendero se convirtió en un espacio de contención y acompañamiento. Sin embargo, la demanda crece y los recursos no siempre alcanzan, por lo que hoy solicitan colaboración con alimentos como leche, azúcar, fideos, arroz, verduras, carne, además de utensilios de cocina.

A pesar de las dificultades, el grupo no baja los brazos y ya proyecta conformarse como asociación civil para fortalecer el trabajo y ampliar la ayuda. “Todo suma y todo llega a quienes más lo necesitan”, destacan. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al +54 9 3476 65-6589 y coordinar la entrega de donaciones.