Una escena poco habitual se vivió en las últimas horas en el río Carcarañá, a la altura de Andino, cuando Daniel Ascani, pescador de Serodino, consiguió una captura que sorprendió incluso a los más experimentados: un dorado de seis kilos, una pieza de gran porte para esta zona y para esta época del año.
El pez fue extraído en un sector del río donde la corriente y el caudal suelen dificultar la pesca. Ascani debió esforzarse durante varios minutos para dominar al ejemplar, que mostró toda su potencia antes de ser llevado a la orilla.
La jornada tuvo además un condimento especial: Daniel estaba acompañado por su hijo, con quien compartía una salida que terminó convirtiéndose en un recuerdo imborrable. Ambos registraron el momento en video, celebrando juntos una experiencia que difícilmente se repita.
A pesar del tamaño y el valor deportivo de la captura, decidieron no quedarse con el ejemplar. Tras las fotos y el registro, devolvieron el dorado al río, en línea con las prácticas de pesca responsable y la protección de una especie emblemática.
El episodio no solo llamó la atención por la magnitud del pez, sino también por el mensaje que deja: disfrutar de la pesca y de los ríos de la región es posible sin comprometer el equilibrio del ecosistema, apostando a la conservación y al respeto por la fauna.

