La historia de Víctor, el niño de 10 años que espera una familia definitiva, movilizó a toda la región y generó una respuesta que abre una nueva esperanza para su futuro. A menos de una semana de la convocatoria pública lanzada por la Justicia santafesina, más de 25 familias manifestaron formalmente su interés en iniciar el proceso de adopción.
La información fue confirmada por la jueza de Familia María José Campanella, quien destacó el impacto que tuvo la difusión del caso. Según explicó, el juzgado recibió numerosos correos electrónicos de personas y familias de distintos puntos del país interesadas en conocer detalles del procedimiento y en ofrecerse para brindar un hogar a Víctor.
Una familia ya inscripta en el registro tiene prioridad
Entre los postulantes surgió un dato alentador para el avance del proceso: una familia que ya se encontraba inscripta en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga) decidió postularse específicamente para el niño, ampliando el rango de edad que había manifestado inicialmente en su legajo.
Al contar con evaluaciones previas realizadas por los equipos técnicos del Estado, esta familia tendrá prioridad en la consideración. Sin embargo, desde el juzgado aclararon que ninguna de las otras personas interesadas queda descartada y que todas las postulaciones continúan siendo analizadas.
Actualmente, los equipos especializados se encuentran evaluando los perfiles recibidos para seleccionar aquellos que mejor se ajusten a las necesidades de Víctor. Una vez concluida esa etapa, se avanzará con las instancias de vinculación, consideradas fundamentales para garantizar el bienestar del niño y la construcción de un vínculo saludable con su futura familia.
Cómo continúa el proceso de adopción
La magistrada también explicó que la convocatoria pública es una herramienta excepcional que solo se utiliza cuando se agotan las búsquedas dentro del registro oficial de adoptantes. En este caso, fue necesaria para ampliar las posibilidades de encontrar un entorno familiar adecuado para el menor.
Además, Campanella recordó que la situación de vulnerabilidad de Víctor derivó en medidas de protección adoptadas por el Estado desde 2023. Durante ese tiempo se trabajó para restablecer sus derechos dentro de su familia de origen y, al no existir una alternativa viable, se avanzó con la declaración de adoptabilidad.
El recorrido no fue sencillo. Según detalló la jueza, el niño atravesó un intenso proceso de acompañamiento profesional para reconstruir la confianza en los adultos y fortalecer sus vínculos sociales. Hoy se destaca por su capacidad de comunicación, su cariño y su deseo de compartir la vida con una familia.
Una esperanza cada vez más cerca
La semana pasada, las cuidadoras de la institución donde reside lo definieron como un niño “de puro corazón”, dulce y afectuoso. Ahora, gracias a la respuesta solidaria de decenas de familias, el sueño de encontrar un hogar definitivo parece estar un paso más cerca de hacerse realidad.

