La Ruta Nacional 11 y la Ruta Nacional 34 encabezan el ranking de corredores con mayor cantidad de radares fijos en Santa Fe. Ambas vías, históricamente señaladas por vecinos, transportistas y autoridades como algunas de las más peligrosas de la provincia, concentran gran parte de los controles de velocidad instalados por la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV).

Según el relevamiento oficial, la Ruta 11 lidera ampliamente la lista con 27 radares distribuidos en distintos puntos del territorio santafesino, mientras que la Ruta 34 aparece en tercer lugar con 13 dispositivos de control.

En el caso de la Ruta 11, los controles se encuentran en localidades como Granadero Baigorria, Coronda, San Justo, Reconquista, Villa Ocampo, Sauce Viejo y Calchaquí, entre otras. Muchos de esos sectores presentan un intenso tránsito de camiones, cruces urbanos, deterioro de la calzada y alta circulación diaria, factores que elevan el riesgo de siniestros viales.

Granadero Baigorria es uno de los puntos con mayor presencia de radares sobre este corredor, especialmente en sectores urbanos cercanos a Rosario donde el tránsito pesado convive con el movimiento cotidiano de vecinos y automovilistas. También Coronda aparece dentro del mapa de fiscalización vial, en un tramo históricamente cuestionado por el estado de la ruta y la circulación constante de transporte de carga.

Por su parte, la Ruta Nacional 34 suma controles en localidades como Totoras, San Genaro, Luis Palacios, Lucio V. López, San Vicente y Rafaela. Se trata de otro de los corredores más transitados y peligrosos de la provincia, especialmente por la gran cantidad de camiones y el deterioro de algunos tramos clave.

Totoras y San Genaro aparecen entre los sectores con mayor fiscalización sobre la 34, mientras que Luis Palacios y Lucio V. López también forman parte del esquema de control de velocidad implementado por la provincia. Desde la APSV remarcan que la ubicación de los radares responde a estudios previos sobre zonas de riesgo, cruces peligrosos y puntos donde se registraron siniestros viales reiterados.

Actualmente, Santa Fe cuenta con 135 radares fijos distribuidos entre rutas nacionales y provinciales. Más del 60% se encuentran sobre corredores nacionales y las rutas 11 y 34 concentran buena parte de esos dispositivos.

Además de funcionar como herramientas de control, desde el gobierno provincial sostienen que los radares cumplen una función preventiva. Según datos oficiales, en algunos sectores donde se instalaron estos dispositivos, el porcentaje de conductores que circulaba con exceso de velocidad cayó hasta 35 puntos en pocos meses.

Las multas por exceso de velocidad en rutas santafesinas parten desde los $167.100 y pueden superar los $334.000 dependiendo de la gravedad de la infracción y los antecedentes del conductor.