Vecinos de Villa La Ribera y autoridades provinciales realizaron una recorrida por las obras del desvío del tránsito pesado hacia los puertos de Timbúes, una intervención clave conocida como el desvío de Giardino, destinada a reducir el impacto de los camiones en la zona portuaria y mejorar la conectividad sobre la Ruta 11.

La actividad contó con la presencia de Benjamín Gianetti, subadministrador de Vialidad Provincial; Carlos Torres, secretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial; y el ingeniero Gerardo Marcioratti, responsable de la supervisión de la obra, entre otras autoridades, quienes escucharon los reclamos históricos del barrio y brindaron detalles sobre el avance del proyecto.

“Entendemos el reclamo de los vecinos, por eso vinimos a dar la cara, a explicar. Quizás no son los tiempos que la gente quisiera, pero es la primera vez que se hace una obra de esta magnitud”, señalaron desde el equipo técnico en diálogo con IRÉ, al detallar que la intervención incluye puente, corrimiento de servicios y grandes movimientos de suelo.

Actualmente, la primera etapa de la obra se encuentra con un avance cercano al 90% y se prevé su finalización hacia septiembre. En paralelo, ya comenzaron los trabajos de corrimiento de torres de energía eléctrica, paso necesario para avanzar con la segunda fase, que contempla la pavimentación hacia Timbúes y la conexión con la Ruta 11 mediante un nuevo puente.

Desde la provincia estiman que, una vez completadas todas las etapas y obtenidas las autorizaciones de financiamiento, la obra podría estar finalizada hacia 2027. “Se proyecta que sea una solución definitiva a los problemas de tránsito pesado que sufre Villa La Ribera hace décadas”, remarcaron.

Los vecinos, por su parte, valoraron el encuentro y destacaron la presencia de las autoridades en el territorio. “Nos debían una respuesta y hoy sentimos que bajó la política a escucharnos. No tenemos precisiones exactas, pero vemos la obra avanzar y una solución más cerca”, expresaron tras la recorrida.

El proyecto es considerado estratégico para la región portuaria, donde el flujo de camiones genera desde hace años dificultades en la circulación, seguridad vial y calidad de vida de los habitantes, especialmente en el entorno de la Ruta Nacional 11 y los accesos a Timbúes.