La Provincia de Santa Fe, con la nueva resolución de protección de la biodiversidad, actualizó los montos mínimos y máximos de las multas por infracciones vinculadas a la fauna silvestre, que pasan de entre $ 32.948,30 y $ 2.745.177,80 a $ 41.485,00 y $ 3.456.434,80 respectivamente. La actualización responde a la necesidad de que las sanciones mantengan capacidad real de disuasión frente a delitos como la caza furtiva, el tráfico y la tenencia ilegal de fauna.

Cuando comenzó la gestión, en diciembre de 2023, los montos no se actualizaban desde 2013 y oscilaban entre apenas entre $ 188,90 y $ 15.738,70, cifras que habían quedado completamente desfasadas y resultaban irrisorias frente al daño ambiental que estas conductas generan. “El cuidado de la biodiversidad no puede sostenerse con sanciones simbólicas. Actualizar las multas es darle al Estado herramientas reales para proteger nuestra fauna y marcar con claridad que los delitos ambientales tienen consecuencias”, sostuvo el ministro Enrique Estévez.

Está resolución, la 36/2026 del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, se inscribe en una política integral de fortalecimiento del sistema de control y conservación de la fauna santafesina, que combina sanción, prevención y trabajo técnico en territorio.

Además de estas medidas que sancionan y desincentivan los delitos contra la fauna, Santa Fe impulsa una política integral de conservación y bienestar animal. Entre las acciones que se desarrollan se encuentran la elaboración de mapas de atropellamiento de fauna, que permiten identificar zonas críticas y colocar señalización estratégica en rutas; campañas y contenidos de concientización ciudadana; y trabajos coordinados con fuerzas de seguridad para rescatar animales en situaciones de urbanización, mascotismo o comercio ilegal.

Trabajo de rescate

En ese marco, el trabajo en territorio también muestra resultados concretos: la Provincia registró en el 2025 el rescate de 677 ejemplares de fauna silvestre en 91 actuaciones realizadas junto a distintas fuerzas de seguridad. Estos operativos reflejan el fortalecimiento de los controles y la capacidad de respuesta del Estado para proteger la biodiversidad santafesina.

A esto se suman programas de rehabilitación y reinserción de especies en su ambiente natural, iniciativas de ranching -un sistema de manejo que permite recuperar poblaciones silvestres mediante la cría controlada y posterior liberación de ejemplares- y planes de manejo de fauna que buscan equilibrar la conservación de las especies con las actividades productivas.

Finalmente, también en materia de fauna, la Provincia avanza en la transformación del Centro de Recuperación, Investigación e Interpretación de Fauna “La Esmeralda”, cuya primera etapa de obras ya finalizó. El proyecto contempla nuevas instalaciones y mejoras estructurales destinadas a fortalecer el tratamiento, rehabilitación y manejo de animales silvestres, incorporando estándares que permitan mejorar la gestión del bienestar animal y consolidar al centro como un espacio de referencia para la conservación de la biodiversidad en Santa Fe.