General Motors confirmó que durante 2026 continuará con el esquema de paradas mensuales en su planta de Alvear, Santa Fe, manteniendo una semana de freno en la producción y abonando el 75% del salario bruto a los trabajadores durante esos períodos. Esta modalidad se replicará del mecanismo que rige desde mediados de 2025 y responde a un contexto de retracción sostenida de la actividad, reducción de personal e incertidumbre sobre el futuro de la terminal.

Actualmente, la planta santafesina opera con menos de 600 empleados, casi la mitad de la dotación que llegó a tener en su momento. Desde la compañía relativizan el impacto de los parates y aseguran que no se registraron caídas en los volúmenes de producción durante el último año, aunque desde el sindicato Smata Rosario alertan sobre una caída “estrepitosa” de las ventas y un panorama laboral muy incierto.

Un ajuste que continúa

Las paradas mensuales comenzaron de manera regular en junio de 2025, pero los problemas se remontan a octubre de 2023, cuando la falta de piezas importadas obligó a detener las líneas. Entre 2024 y 2025, la empresa implementó retiros voluntarios y despidos, afectando a más de mil empleados en total. En la última tanda, hace dos meses, 90 trabajadores aceptaron desvincularse con un ofrecimiento cercano al 120% de la indemnización legal.

Dependencia de un solo modelo

Desde 2022, la planta produce únicamente la Chevrolet Tracker, tras la discontinuación del Cruze a fines de 2023. Esto generó alta dependencia del mercado de exportación, principalmente Brasil, y aumentó la vulnerabilidad de la terminal ante caídas externas. Entre el primer bimestre de 2024 y 2025, las ventas se desplomaron a la mitad en ese mercado, impactando directamente en la actividad local.

Impacto en la industria regional

El ajuste de General Motors repercute en el Gran Rosario, uno de los principales polos metalmecánicos del país. La menor actividad en Alvear afecta a autopartistas, servicios logísticos y consumo en localidades cercanas como Villa Gobernador Gálvez y Rosario. Según Sergio Gazzera, secretario general de Smata Rosario, para 2026 se espera “un año igual o peor” en términos de empleo y volumen de producción.

La situación refleja los desafíos de la industria automotriz argentina, con producción a la baja, fuerte déficit en autopartes y presión de importaciones, a pesar de que las ventas de autos importados muestran cifras en aumento.