La provincia de Santa Fe puso en marcha desde este lunes un nuevo esquema de evaluación para quienes quieran obtener la licencia de conducir motos. El objetivo es elevar las exigencias en los exámenes prácticos y reforzar la seguridad vial, en un contexto donde los motociclistas siguen encabezando las estadísticas de víctimas fatales en siniestros de tránsito.

La medida fue impulsada por la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) y establece un protocolo unificado para todos los Centros de Emisión de Licencias de la provincia. A partir de ahora, los aspirantes deberán aprobar una serie de maniobras obligatorias destinadas a demostrar un manejo seguro y controlado del vehículo.

Entre las pruebas incorporadas se encuentran ejercicios de zigzag, maniobra en ocho y frenado. Según explicaron desde la APSV, estos movimientos son considerados fundamentales para evaluar el dominio básico de la moto y la capacidad de reacción del conductor.

“Quien no tenga las habilidades mínimas requeridas para conducir una moto de forma segura no obtendrá la licencia”, remarcaron desde el organismo provincial al presentar el nuevo sistema.

La decisión responde a los datos de siniestralidad vial registrados en Santa Fe. De acuerdo al Observatorio Vial, durante 2025 el 41 % de las víctimas fatales fueron conductores de motos. Además, gran parte de los hechos ocurrieron en zonas urbanas y afectaron principalmente a personas de entre 20 y 49 años.

Para implementar el nuevo protocolo, la APSV capacitó a examinadores de los 105 Centros de Emisión de Licencias de la provincia y distribuyó manuales, instructivos y materiales audiovisuales con detalles sobre las nuevas evaluaciones.

Además de las pruebas prácticas, también se elaboraron guías de conducción segura y materiales destinados a los futuros conductores, con recomendaciones sobre prevención, control del vehículo y técnicas básicas de manejo responsable.