En un contexto atravesado por demoras y discontinuidades en la provisión nacional de medicamentos, la Provincia de Santa Fe informó que viene destinando fondos propios para garantizar tratamientos oncológicos dentro del sistema público de salud.
Según datos oficiales, durante 2025 se invirtieron más de $951 millones en la compra de 62 productos farmacéuticos. Además, en lo que va de 2026, se inició un nuevo proceso de adquisición por más de $2.024 millones, aún en etapa de evaluación.
La ministra de Salud, Silvia Ciancio, presentó un informe sobre la situación del sistema sanitario provincial, en el que también se refleja un aumento en la demanda de atención: las prestaciones pasaron de 9,1 millones en 2021 a 13,5 millones en 2025, con más de 1,8 millones de personas atendidas en el último año.
En ese marco, la funcionaria señaló que a nivel nacional se registran demoras, recortes y faltantes en medicamentos esenciales, incluidos tratamientos oncológicos, de alto costo y para pacientes trasplantados.
En relación a los tratamientos contra el cáncer, los datos muestran un deterioro en la cobertura a través del sistema nacional. Durante 2025, el 63 % de los tratamientos solicitados por la Provincia no fueron enviados o llegaron de forma incompleta, mientras que en 2024 ese porcentaje había sido del 37 %.
En números absolutos, en 2024 se registraron 1.372 tratamientos no cubiertos sobre 3.771 solicitudes, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 2.525 sobre 3.990 pedidos. Desde la cartera sanitaria advirtieron que estas situaciones pueden afectar la continuidad de los tratamientos.
Frente a este escenario, el gobierno provincial implementó desde 2024 un esquema de compras centralizadas de medicamentos, con el objetivo de sostener el abastecimiento en la red pública. En 2025, esta modalidad permitió adquirir 62 medicamentos oncológicos, mientras que para 2026 se proyecta la compra de otros 44, en un proceso que cuenta con la participación de 15 oferentes.
De acuerdo a lo informado, las compras buscan garantizar la disponibilidad de tratamientos ante posibles faltantes o demoras en la provisión nacional, en un contexto de mayor demanda dentro del sistema de salud.

