Darío Lopérfido murió este viernes a los 61 años, dejando una trayectoria extensa en la política y la cultura argentina. Durante la presidencia de Fernando de la Rúa fue secretario de Cultura y Medios de Comunicación, y más tarde se desempeñó como ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires bajo la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. También dirigió el Teatro Colón y formó parte del Grupo Sushi, fundado junto a los hijos de De la Rúa.

En julio de 2024, Lopérfido fue diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad que no detuvo su actividad intelectual. Continuó con su trabajo académico en la Cátedra Vargas Llosa, mantuvo una columna en Radio Rivadavia con Cristina Pérez y estrenó el año pasado un ciclo de entrevistas, consolidando su presencia en medios y cultura.

Su carrera en la política terminó tras una polémica declaración sobre el número de desaparecidos durante la dictadura militar, cuando aseguró que los 30 mil fueron un número “arreglado en una mesa” para obtener subsidios. La controversia lo llevó a renunciar a su cargo en la gestión porteña, marcando un punto crítico en su paso por la función pública.

A lo largo de su vida, Lopérfido combinó gestión cultural, participación política y producción intelectual, dejando un legado complejo que mezcló reconocimientos, liderazgo en instituciones culturales y debates públicos intensos sobre la memoria y la política argentina.